RELATO. Roger Pardo-Maurer, el 5, cuenta cómo el TPS estuvo en riesgo en 2006 por un manejo conservador.
AP
Estatus de protección Temporal
El TPS es una protección para ciudadanos de países en emergencia:
El TPS es un amparo que se concede a los ciudadanos de países que sufren los efectos de un conflicto armando en curso, un desastre natural u otras condiciones extraordinarias y temporales.
Cuando el DHS designa a un país para el TPS, los beneficiarios indocumentados no pueden ser deportados del país y reciben un permiso de trabajo o autorización de empleo.
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración anuncia cada 18 meses las renovaciones del TPS.
En la actualidad hay varios países que se benefician de este estatus: El Salvador, Honduras, Nicaragua, Haití, Somalia, Etiopía entre otros.
Un ex funcionario de Defensa cuenta cómo en 2006 una acción política salvó a este estatus
Por Ana Cubías
el Tiempo Latino
Una noche a principios de febrero de 2006 Roger Pardo-Maurer, quien en ese entonces era el asistente adjunto del secretario del Departamento de Defensa, recibió una llamada que lo alertó sobre la posible suspensión del Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés).
Según Pardo-Maurer, la llamada que recibió del Ministro de Defensa de El Salvador en aquel entonces, Otto Alejandro Romero, cambió el curso de su vida y la de miles de amparados por el TPS.
Pardo-Maurer contó en exclusiva a El Tiempo Latino los hechos ocurridos en 2006. Según el ex funcionario de padre costarricense y madre estadounidense en ese momento había una pugna interna en el Gobierno de George W. Bush sobre el tema de la reforma migratoria. Contó que un grupo de secretarios de alto nivel en el Departamento de Seguridad Interna(DHS, por sus siglas en inglés) estaban tomando una línea muy dura contra este asunto.
“Yo los apodé los ‘deportacionistas’ porque la meta de ellos era impedir una reforma migratoria integral y deportar a todos los indocumentados del país. Ellos veían como un blanco muy fácil a los centroamericanos del TPS porque pensaron que nadie iba a protestar eso”, aseguró.
En ese momento Pardo-Maurer se reunió con secretarios del DHS, quienes según él, lo recibieron de manera “cerrada y arrogante”.
Ante la negativa, decidió entrar sin cita previa a las oficinas del secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, y contarle todo.
Rumsfeld averiguó que Michael Chertoff, secretario de Seguridad Nacional, ya había firmado la orden para cancelar el TPS y que estaban a punto de anunciarlo.
“Le expliqué el caso y le dije que era una injusticia que miles de familias fueran criminalizadas de la noche a la mañana y que me parecía una decisión errónea contra cuatro de los países que tenían tropas en Irak”, narró Pardo-Maurer.
Rumsfeld se fue a la Casa Blanca ese mismo día para presentarle un memorando a Bush que fue desclasificado en enero de 2009 explicándole porqué tenía que haber una nueva extensión del TPS. El 23 de febrero de 2006 anunciaron la renovación del mismo.
“Ese fue mi mejor momento en el Pentágono porque pude ayudar en algo aa Centroamérica porque soy centroamericano de origen y pero lo más importante es que benefició la vida de tantas personas”, destacó. “Este memorando jamás ha salido a la luz y es el memorando que salvó el TPS”, añadió Pardo-Maurer emocionado, finalizando el relato.