TENSIÓN. Daniel Ángel, propietario de Pupusería La Cabañita dice que hay temor entre la gente.
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Milagras Meléndez-Vela/ETL
SOLA. La pareja de Rosibel David iba como pasajero. ICE lo arrestó.
El condado de Maryland facultó a oficiales para que hasta puedan iniciar procesos de deportación
Por Milagros Meléndez-Vela
El Tiempo Latino
Claudia Rivera es gerente en la tienda Hill Crest Latino Market, a unas cuadras de la ruta 40 en Frederick. En los últimos meses sus clientes han llamado primero antes de visitar el mercado, haciendo la pregunta clave: “¿Ha visto a la migra por allí?”.
Rivera, quien vive en Frederick desde hace 3 años, percibe la tensión de la comunidad inmigrante a raíz de propuestas en contra de los indocumentados y los acuerdos de la Policía de ese condado con Inmigración.
“La gente está muy asustada y vive con mucha tensión”, expresó el martes 6.
Los rumores de redadas crecen en esta comunidad de 222 mil habitantes, de los cuales 5,2 por ciento son hispanos.
Sin embargo, para Rosibel David, no existen rumores sino una amarga realidad. La mujer salvadoreña se quedó sola con su hijo de 5 años, después de que su pareja fuera detenida el lunes 28 de abril por Inmigración cuando viajaba como pasajero en el auto de un amigo el día que iba a una entrevista de trabajo.
“La policía estaba siguiendo al auto y luego lo paró. Cuando revisó los papeles del conductor dijo que el vehículo estaba reportado como robado”, contó David.
La inmigrante dijo que se trataba de un mal entendido. Efectivamente, el auto que estaba a nombre de la hermana del conductor había sido robado hacía ocho meses, pero a los pocos días se recuperó.
“El muchacho que manejaba trató de explicar al policía que la hermana posiblemente no había reportado que encontraron el auto, por eso salía como robado”, relató la mujer.
El oficial pidió documentos a todos los ocupantes del vehículo y al no poder presentar identificación, detuvo a la pareja de Rosibel David, Alejandro Rocha. “Fue detenido y al rato llegaron al lugar agentes de inmigración y se lo llevaron”, sollozó David.
Desde entonces, la mujer no ha podido pagar los $900 del alquiler del departamento. Unos amigos la alojan por un tiempo. “Es un daño tremendo. Cada vez que mi niño ve un policía me dice ‘mami escondámonos o también nos van a llevar’. Mi hijo es ciudadano de este país y yo soy legal”, expresó.
En febrero, la oficina del sheriff firmó un acuerdo con la agencia de Inmigración a fin de capacitar a un número de oficiales para que puedan ejercer como agentes de inmigración, inclusive iniciar los procesos de deportación.
El programa inició a mediados de abril y según las autoridades, 18 indocumentados fueron detenidos bajo la iniciativa, cinco de los cuales enfrentan deportación. En casos como el de Alejandro Rocha no se trata de redadas, pero los policías incluyen en sus procedimientos de rutina las cuestiones migratorias.
“No estamos atrás de una camioneta blanca con una gran red, pero estamos sacando del condado de Frederick a los elementos criminales de la población ilegal”, expresó a The Washington Post, el sheriff Charles Jenkins.
Este poblado de grandes sembradíos y casas históricas cambió su rostro en dos décadas atrayendo a más hispanos.
“Cuando mi padre nos trajo aquí hace 19 años, mis dos hermanas y yo éramos los únicos hispanos de la clase”, comentó Roberto Juárez, de 23 años. Hoy la diversidad cultural es más que visible.
Los políticos del condado ven el flujo migratorio como un problema. Este año, propusieron contar a los indocumentados en las escuelas y eliminar las traducciones gratuitas en las oficinas públicas.
Daniel Angel, dueño de la Pupusería La Cabañita, palpa de cerca el temor de los inmigrantes. “Sé de gente que huyó de Prince William hasta aquí y ahora enfrentan la misma tensión”, dijo.
Activistas pro inmigrantes afirman que Frederick se está convirtiendo en la versión de Maryland, del condado de Prince William en Virginia, que aprobó negar ciertos servicios a los indocumentados y preguntar el estatus migratorio de cualquier detenido.
“Se han pasado por alto las soluciones constructivas y se ha creado temor en la gente”, observó Lydia Espinosa-Crafton.
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