MUESTRA. Fernando Armstrong (izq.), director de la oficina del Censo en Filadelfia y Arnold Jackson, director asociado de la Oficina Nacional muestran en DC uno de los nuevos aparatos que se utilizará en el Censo 2010.
Lo que se debe saber
El Censo cuenta a cada persona que vive en el país:
• Cada década. Se realiza cada 10 años; el siguiente será el 1 de abril de 2010.
• Protección. Las leyes federales protegen la información personal compartida durante el Censo.
• Cuestionario. Los formularios se enviarán por correo en marzo. Las personas que no lo envíen de vuelta recibirán la visita de un empleado del Censo.
• Uso. Los datos del Censo se usan para distribuir los sitios congresionales que corresponden a cada estado. También para tomar decisiones sobre qué servicios proveer en cada comunidad y finalmente distriburir $300 mil millones de los fondos federales a los gobienos locales y estatales.
• Fondos. El gobierno facilitó $300 millones para el Censo 2010.
• Campañas. El Censo intenta alcanzar a todas las comunidades. Más de $106 millones están destinados para publicidad: 55% para medios nacionales y 45% para medios locales.
La agencia federal quieren alcanzar a los grupos difíciles de contar, incluyendo inmigrantes
Por Milagros Meléndez-Vela
El Tiempo Latino
El Censo 2010 está decidido a alcanzar a los grupos más díficiles de contar, especialmente, minorías e inmigrantes.
Los esfuerzos incluyen desde emplear a personal perteneciente a las comunidades minoritarias y convenios con grupos activistas, comunitarios e iglesias hasta una inversión de más de $106 millones en campañas publicitarias en medios nacionales y locales.
Pese a que el Censo 2000 fue registrado como el más exacto, sólo participó el 67 por ciento de los hogares. En la comunidad hispana, un tres por ciento quedó fuera de la cuenta.
“Estamos concentrando nuestros esfuerzos directamente hacia las comunidades que no han sido contadas con precisión anteriormente”, expresó el viernes 17 en Washington, el director asociado de la Oficina Nacional del Censo, Arnold Jackson, durante la apertura de un nuevo local del Censo en el este de DC.
“Estamos trabajando con líderes comunitarios, la prensa y grupos religiosos”, agregó Fernando Armstrong, ejecutivo de origen hispano y director regional de la oficina del Censo en Filadelfia, cuya jurisdicción incluye Maryland y el Distrito de Columbia. Virginia forma parte de la región de Charlotte.
Armstrong enfatizó en la incorporación de varias innovaciones para hacer más preciso el conteo el próximo 1 de abril de 2010.
“Se está contratando más gente. En el pasado, mucho personal era voluntario y era muy difícil respaldarnos en su participación”, expresó Armstrong, quien ha participado en cuatro censos.
A nivel nacional se espera que para el 1 de abril de 2010 se hayan contratado a 1,4 millones de empleados.
Por ahora, a un año de la realización del censo, los primeros empleados son aquellos que van a verificar las direcciones.
Armstrong mostró un aparato computarizado mediante el cual determinarán con precisión las direcciones.
En esta primera parte, los trabajadores del censo no tendrán contacto con los residentes sólo constatarán que la dirección corresponda a una residencia.
El objetivo de las contrataciones es emplear personal que pertenezca a las comunidades que son difíciles de contar.
En el Distrito de Columbia, por ejemplo, hasta el 17 de abril se había contratado a 373 personas. Los distritos electorales más poblados por hispanos en DC, el 1 y el 4, cuentan con el mayor número de trabajadores, 66 y 67 por ciento, respectivamente.
Otra diferencia de este censo con los anteriores es el tamaño del formulario. “Estamos diciendo adiós a los grandes cuestionarios”, expresó Jackson. Las familias tendrán que responder sólo a siete preguntas.
La estrategia específica para alcanzar a los inmigrantes es que por primera vez, el cuestionario será bilingüe.
Además, un porcentaje considerable de los fondos para las campañas de publicidad serán distribuidos entre los medios que se dirigen a diferentes grupos étnicos. “Estamos conscientes de que los inmigrantes se informan principalmente a través de los medios en su propio idioma”, manifestó Jackson.
El Censo 2010 cuenta con $300 millones de fondos federales, aunque se estima que el costo final del conteo ascienda a $ 1,4 mil millones. Alrededor de $106 millones se destinan a la publicidad, 55 por ciento para los medios nacionales y 45 por ciento para los medios locales, dijo Jackson.
La delegada de DC en el Congreso, Eleanor Holmes Norton, se dirigió a las minorías instándolas a participar en el conteo oficial.
“Queremos que todos sean contados y así poder recibir los fondos que la Ciudad necesita para servir a todas las comunidades”, expresó. “Tenemos que alcanzar a nuestros hermanos hispanos y de color”, agregó. La congresista destacó que en el censo anterior unos 3,3 millones de residentes no fueron contabilizados.
La información obtenida por el buró del Censo no es compartida con la agencia de inmigración.
“El Censo no tiene nada que ver con el ICE”, enfatizó.
La Latino Federation of Greater Washington, que agrupa a unas 34 organizaciones comunitarias en DC, es una de las coaliciones que se ha asociado con el Censo a fin de captar a un mayor número de hispanos en el conteo.
“Nuestra gente tiene que ser contada. Queremos enviar ese mensaje. Pero sabemos que tienen miedo, sobre todo por el clima político sobre inmigración”, expresó Martha Bazurto, directora de la Federación.
Bazurto dijo que las agencias están trabajando en un plan de alcance a través de comités que comenzarán a reunirse a partir de mayo. “Mi gente tiene miedo al censo, pero cuando nos vea en la calle hablándoles sobre lo bueno que es ser contados, esperamos que participen”, expresó. “Estaremos desde Adams Morgan, hasta Culmore y Langley Park”, indicó.
La movilización temprana es lo mejor, aseguraron los oficiales del Censo.
“Desde ahora verán a los empleados en las calles”, agregó Armstrong.
2200 Wilson Blvd., Suite 201, Arlington, VA 22201
Tel: 703.527.7860 FAX: 703.527.0369