SOLA. Doris Sorto, del restaurante Rinconcito Latino, en Dale City, sufrió una baja de 60 por ciento.
Un giro en la vida de los inmigrantes
Diplomáticos instan a la comunidad a que ejerza sus derechos sin desobedecer la ley
Por Milagros Meléndez-Vela
El Tiempo Latino
Cuando el presidente de la Junta de Prince William, Corey Stewart, asumió su posición en 2007 dijo en una entrevista “que si habría cambios, se verían en Prince William”.
Un año después, ese condado de 360 mil habitantes, que había absorbido una población diversa y captado un importante número de inversionistas en la última década, donde el 78 por ciento de sus pobladores eran propietarios, sí que cambió.
Sumado a la crisis económica por la caída del mercado inmobiliario, las drásticas medidas migratorias han espantado a decenas de familias inmigrantes, que han dejado el condado.
Los negocios han perdido clientes latinos en grandes porcentajes, algunos de ellos han cerrado. Vecindarios muestran decenas de rótulos de casas en venta o en reposición. Las escuelas públicas registraron entre septiembre y marzo una baja de 759 estudiantes en los programas de Inglés como Segundo Idioma (ESL).
En la localidad, la vida de los inmigrantes se mide con el antes y después de la resolución que limitó servicios públicos a los indocumentados y permitió a los policías averiguar el estatus migratorio de los detenidos, por más pequeña que fuera la falta.
“No hay duda que la vida para muchos de los inmigrantes no es la misma, pero hay que educarse para adaptarse a estos tiempos”, dijo el cónsul de México, Enrique Escorza.
A diferencia del resto de la región en donde hay mayoría de otras comunidades hispanas el condado de Prince William se caracterizó por una alta concentración de mexicanos, que se fueron asentando en esa zona de Virginia durante la última década.
Escorza realiza reuniones comunitarias y prepara junto a otras organizaciones un formulario con el objetivo de informar sobre los derechos y responsabilidades de los inmigrantes en medio de las nuevas prácticas migratorias. “Se tiene que crear conciencia, de que si antes podíamos hacer algo y no pasaba nada hoy sí”, expresó.
“Ahora no sólo consiste en saber sus derechos, sino cómo ejercerlos, sin desacatar a la ley”, finalizó.
Negocios hispanos buscan apoyo de las Cámaras de Comercio tras el impacto económico, consecuencia en parte de la política migratoria
Por Milagros Meléndez-Vela
El Tiempo Latino
Empresarios latinos en Prince William buscan presionar a las Cámaras de Comercio de ese condado a fin que éstas tomen acción frente al impacto negativo que han experimentado sus negocios, tras la las nuevas políticas migratorias en esa área.
Aunque parece una batalla titánica, los empresarios apuntan a lograr ese cometido. “Estamos poniendo en la mesa la problemática y buscando apoyo para que se hagan estudios sobre el impacto que ha tenido esta legislación en los negocios no sólo hispanos”, dijo el lunes 28 al El Tiempo Latino Carlos Castro, miembro de la Junta Directiva de la Cámara de Comercio Regional de Prince William.
“Buscamos que la Junta tome una posición”, agregó Castro, quien abrió el miércoles 23 de abril su segundo supermercado en Prince William, aunque hace unos meses cerró su negocio de Bienes Raíces.
A lo largo del condado, decenas de empresarios latinos sienten los efectos combinados de la crisis en el mercado de vivienda y la nueva política migratoria, que habilita a la policía a averiguar el estatus migratorio de los detenidos, cualquiera sea la falta.
Negocios como el restaurante Rinconcito Latino, en Dale City, experimentan bajas de hasta un 60 por ciento en su clientela, según su propietaria Doris Sorto.
Hasta marzo del 2007 el negocio de Sorto iba tan bien al punto que decidió rentar un local por $18 mil mensuales. Sin embargo, tras la aprobación de la resolución, la empresaria tuvo que despedir a varios de sus empleados. “Si las cosas siguen así, no sé como vamos a sobrevivir”, dijo a The Wahington Post.
Otras empresas han cerrado sus puertas o se han trasladado a otras localidades. “Sólo al pasar por la Ruta 1 se puede observar que varios negocios se han ido o están en quiebra”, expresó el presidente de la Coalición Ayuda-Business, Mauricio Vivero.
Vivero afirmó que la coalición de negocios que cabildea por medidas pro inmigrantes tiene una agenda muy activa a fin de concientizar a otros comerciantes sobre el impacto económico de las medidas antiindocumentados.
“Estamos reuniéndonos con varios empresarios americanos que son miembros de las Cámaras de Comercio, con el objetivo de que cambien su perspectiva y vean que el tema migratorio no es tan simple y que estas políticas no sólo afectan a los indocumentados sino a todos”, dijo Vivero.
La crisis económica se siente fuerte en Prince William. El valor de las viviendas se ha devaluado hasta en un 16 por ciento y los embargos superan las cifras en la región.
Vivero advierte que el cabildeo en las Cámaras será una tarea dura. “Se sabe que a estos grupos no les gusta tomar una posición cuando se trata de cuestiones políticas, pero hay que trabajar”, añadió.
El presidente de la Prince William County Greater Manassas Chamber, Richard Hendershot, aseguró a El Tiempo Latino que ninguno de sus 1.200 miembros sufre un impacto por las medidas. “Se ven afectados por la economía. Pero en cuanto a la política migratoria, entiendo que los que contrataban ‘ilegales’ sí están siendo impactados”, sostuvo.
Vivero no lo cree. “Estamos a la expectativa de ver los estados de ganancias de los negocios a fin de año”, dijo.
Hendershot reconoce que los negocios hispanos han sido un elemento importante en la economía de ese condado. Hasta el censo de 2002, los negocios latinos representaban el 13 por ciento de todos los negocios en ese condado, un porcentaje alto comparado a los de otras localidades.
En 2006, Prince William ocupó el quinto lugar en la nación entre los condados con mayor crecimiento de negocios hispanos, hasta un 268 por ciento, según el censo.
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