UNIDAS. Rosalía Fajardo y Patricia Ojeda trabajan codo a codo en PEATC.
En Falls Church, un centro ayuda a padres con hijos especiales
Por Milagros Meléndez-Vela
El Tiempo Latino
Cuando María Nelly Flores, residente en Alexandria, observó que un compañero en la clase especial de octavo grado de su hijo Zamir, diagnosticado con autismo, tenía un computador manual, se preguntó a sí misma “por qué mi hijo no tiene uno”.
La madre buscó ayuda en el Centro de Capacitación para Padres que Abogan por la Educación Especial de sus Hijos (PEATC, por sus siglas en inglés) y al cabo de semanas Zamir también tenía el computador. “El recurso estaba disponible allí, pero yo no estaba enterada, ni sabía qué hacer hasta que la gente del centro me guió”, expresó Flores.
Desde hace 25 años, PEATC se ha convertido en el principal aliado de los padres con niños discapacitados en Virginia. La misión del centro es promover el éxito escolar y social de los niños asegurándose de que éstos tengan acceso a los recursos de la educación especial.
“Nuestra tarea es informar sobre las leyes y derechos a la educación de los niños excepcionales. También de los que no son”, expresó el jueves 13 Rosalía Fajardo, coordinadora de alcance a las familias latinas en PEATC, con sede en Falls Church.
Fajardo conoce muy de cerca las barreras y temores que enfrentan los padres inmigrantes de niños especiales.
Siendo abogada en su natal Colombia, empezó una nueva vida en Estados Unidos para proveer un mejor futuro a su hija, Margarita, de 17 años, diagnosticada con un tipo de discapacidad de aprendizaje.
“La falta de manejo del idioma y el concepto de educación especial que traemos de nuestros países (donde arrinconan o hasta esconden a los niños discapacitados) son una de las barreras más fuertes”, dijo.
“Yo no sabía nada de las leyes que favorecían a mi hija, pero me tocó aprender”, dijo.
Hoy, Margarita está a punto de graduarse de la escuela Wakefield de Arlington y Fajardo recorre escuelas, centros comunitarios y asesora a los padres hispanos de niños en educación especial.
Junto a ella está Patricia Ojeda, una bióloga que dejó a un lado su profesión para dedicarse tiempo completo al cuidado de su hijo Simón, de cinco años, diagniosticado con el espectro de autismo, un conjunto de síndromes del desarrollo y el comportamiento que resultan de ciertas combinaciones de rasgos autistas. Ojeda, es la especialista bilingüe en PEATC.
De por sí las familias inmigrantes se ven impactadas por el proceso de adaptación a una nueva cultura y abogar por la educación de sus hijos es un campo desconocido.
En PEATC se apoya, capacita e informa a los padres de niños excepcionales, desde su nacimiento hasta los 22 años.
“Una de nuestras funciones es reunir a los padres con los expertos en la educación de sus niños a fin de que se logren resultados exitosos”, dijo Ojeda.
Con el propósito de alcanzar a más hispanos, Fajardo y Ojeda iniciaron en febrero un grupo de apoyo en español para padres de niños especiales. El objetivo es compartir las frustraciones y logros de los padres de niños discapacitados y así dar apoyo y encaminarlos a soluciones.
La próxima sesión es el 12 de abril en la biblioteca Woodrow Wilson, 6101 Knollwood Drive, Falls Curch. Tel: 703-923-0010.
2200 Wilson Blvd., Suite 201, Arlington, VA 22201
Tel: 703.527.7860 FAX: 703.527.0369