ESPERA. Barret Thornhill dio una seña de $30.000 para un condominio al noreste de DC.
Empresas que construyeron edificios como condominios ahora quieren rentarlos, perjudicando a propietarios
Por Renae Merle
The washington post
Barrett Thornhill, un lobbista en temas de salud pública, estaba entusiasmado por mudarse este verano a su nuevo condominio de H Street NE del Distrito, aún a pesar de los repetidos retrasos en la construcción, y de todos los comentarios acerca de la depresión del negocio de la vivienda y la caída de los precios.
Emocionado ante la perspectiva de contar con piscina, espacio extra y cocina de lujo, había señado su condo hacía dos años con un depósito mayor de $30.000.
Pero todo se vino abajo al enterarse de que el constructor del Senate Square, el edificio en el que había comprado, estaba convirtiendo los condominios en apartamentos “de lujo” para alquilar.
Ahora, después de varios meses de llamadas telefónicas y una costosa consulta legal, Thornhill espera que le devuelvan su depósito. “Al menos, debieron notificarnos... esto ha sido peor que una cachetada,” afirmó. “Es intolerable”.
Charles Herzka, vocero del New York’s Broadway Group, responsable del proyecto, aceptó que no se notificó a los compradores, e informó que ya se han devuelto muchos depósitos.
Tan solo hace dos años, las personas interesadas en adquirir condos en la región se embelesaban con las bellas imágenes de inmuebles creadas por computadora, que estarían disponibles en meses o años. Pagaban, sin titubear, depósitos de miles de dólares para asegurar sus precios, con la esperanza de que éstos continuarían en ascenso. Pero sucedió lo contrario: los precios y las ventas bajaron.
Para evitar que los compradores potenciales abandonen su decisión de comprar, algunos constructores han negociado reducciones de precios u ofrecido espacios de estacionamiento gratuitos o mejoras en la propiedad. Otros rehusaron hacerlo, alegando que sus precios de construcción no bajaron.
En julio de 2005, Danah Leeson, una enfermera certificada, acordó comprar por $615.000 un condo de dos dormitorios en el edificio Phoenix en Arlington, con un anticipo de $31.000. Pero este verano, cuando intentó asegurar su préstamo para completar la compra, el prestamista le comunicó que debía conseguir $100.000 extra, para cubrir la diferencia entre el precio de compra y el actual.
Muchos compradores se percataron de que los contratos que firmaron no les dejan muchas salidas. “Desafortunadamente, y debido al comportamiento del mercado en esos días, los compradores no analizaron el contrato”, dijo Claudia S. Hines, agente inmobiliaria de Arlington.
Los compradores potenciales deberían chequear a su promotor inmobiliario, y asegurarse de comprender bien sus derechos y obligaciones en los acuerdos que firman, dicen agentes inmobiliarios y abogados.
Negociar un contrato amigable para el comprador puede ser difícil. Lograr que un promotor inmobiliario acepte incluir en el contrato la reducción del precio de la unidad, en caso de una caída del mercado, no es sencillo. Pero vale la pena intentarlo, dicen los expertos.
Si un negocio se daña, el promotor inmobiliario y el comprador pueden estancarse discutiendo acerca de la devolución del depósito.
Peter Antonoplos, un abogado de bienes raíces de Carter Ledyard, oficina del distrito de Milburn, recomienda a los compradores obtener una verificación escrita de que su depósito será colocado en una cuenta generadora de intereses, en lo posible a cargo de una compañía de transacciones.
La cláusula contractual que requiere que los promotores inmobiliarios entreguen las unidades dentro de un plazo de dos años ha sido la salvación para algunos compradores que desean recuperar su depósito. Pero también ha presionado a algunos constructores a apresurar la firma de los acuerdos contractuales.
Traducción: gloria spencer
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