AFECTADO. Jorge Escobar ganó el caso contra Alma Preciado, dueña de Metropolitan Financial Services. No le devolvieron un dinero pagado de más.
Metropolitan Financial Services cerró luego que un cliente los demandara por no reembolsar un dinero
Por MIlagros Meléndez-Vela
El Tiempo Latino
Cuando Jorge Escobar, residente de Adelphi, Maryland, acudió en febrero de 2006 a la compañía Metropolitan Financial Services para refinanciar su casa, no imaginó que se vería envuelto en un pleito que llegó a los tribunales civiles.
El viernes 25, tras un proceso de 10 meses, Escobar sintió que se hizo justicia. La Corte de Distrito de Maryland en Prince George’s falló a favor del inmigrante salvadoreño, en un litigio contra la presidenta de Metropolitan, Alma Preciado, en un caso típico de palabra contra palabra.
La jueza Michele Hotten favoreció la versión de Escobar y ordenó a Preciado pagar $3.920 adeudados, por un acuerdo entre ambas partes, que Preciado no cumplió.
Al realizar el proceso de refinanciación de la casa en marzo de 2006, Escobar acordó pagar dos puntos (dos por ciento del interés de la propiedad) equivalente a $7.840.
Sin embargo, al momento del cierre Escobar notó que le estaban cobrando tres puntos, $11.760, por lo que desistió de firmar, según la declaración de la Corte.
Días después, Escobar se reunió en persona con un representante de Metropolitan y vía telefónica con Preciado, quien aceptó la equivocación y acordó devolverle los $3.920 después de realizar el cierre.
Escobar dijo que Preciado envió un fax con su firma aceptando el acuerdo. Pero 45 días después no hubo ningún cheque de reembolso. Por el contrario, Preciado negó haber firmado el trato.
“Eso es un descaro tremendo. Yo hablé con la señora”, comentó Escobar a El Tiempo Latino.
En el tribunal, Preciado sostuvo en todo momento que su firma había sido falsificada. La oficial de préstamos apeló el caso en junio de 2007. Antes, otro juez había fallado también a favor de Escobar.
Preciado, vinculada a varias organizaciones de la comunidad y conductora del programa de radio “Paso a paso hasta su casa”, se mostró ofuscada por el fallo.“No es justo. Se tomó una decisión en base a papeles que son copias y no originales”, expresó.
Para Escobar, el valor monetario no es tanto, como la justicia moral. “Mostraron varios documentos con mi firma cuando yo nunca autoricé. Ellos fueron los que falsificaron mi firma”, dijo.
Durante la audiencia, el abogado de Escobar, José Díaz, intentó atacar el carácter moral de Preciado cuando mostró un documento del State Corporation Comission de Virginia, fechado el 4 de marzo de 1997.
Dicho documento niega la licencia de Virginia a Metropolitan Financial Services al señalar que Preciado “proveyó una licencia falsificada a un prestamista hipotecario como evidencia de que ella tenía licencia en Virginia”.
Preciado dijo a El Tiempo Latino que ése fue un malentendido, aunque admitió que no apeló.
Días antes de la corte, Metropolitan cerró. “Entregué mi licencia. No hay negocio”, explicó Preciado.
2200 Wilson Blvd., Suite 201, Arlington, VA 22201
Tel: 703.527.7860 FAX: 703.527.0369