NO. Alumnos de la Universidad de Maryland cuelgan corazones en el campus en donde aparecieron horcas, en septiembre pasado.
Una celda de la cárcel de Louisiana, que hoy es atracción turística, conserva una horca que se utilizó por última vez en 1941.
HISTORIA
La horca tiene una simbología histórica vinculada al odio racial.
Especialmente para los afroaemericanos, quienes fueron la mayoría de las víctimas del “terror de los linchamientos” hasta entrado el siglo XX.
Entre 1880 y 1950 los supremacistas blancos asesinaron a más de 4.700 personas, 73 por ciento de ellas afroamericanos. Unos 2.500 afroamericanos murieron ahorcados.
La condena a morir por linchamiento, en la horca, podía ocurrir por robo menor hasta “discutir con un hombre blanco o demandarlo”, “estar casado con una mujer blanca” e “intento de voto”, entre otras razones.
En 1922 el Congreso aprobó la ley antilinchamientos, pero estas prácticas continuaron.
En Maryland, el delegado Víctor Ramírez introdujo una propuesta tras incidentes en la universidad estatal
Por Milagros Meléndez-Vela
El Tiempo Latino
La Asamblea de Maryland revisará un proyecto legislativo que calificaría como un crimen de odio colgar o exhibir una horca en lugares públicos.
El delegado Víctor Ramírez presentó este proyecto el miércoles 16 ante el Comité Judicial de la Cámara de Representantes. Ramírez, representante del distrito 47 en Prince George’s, expresó la necesidad de penalizar este tipo de prácticas que recuerdan un pasaje triste de la historia del país, donde las horcas se usaron como un instrumento de miedo e intimidación.
Entre los siglos XIX y XX más de 2.500 afroamericanos perdieron la vida colgados por grupos supremacistas.
La propuesta de Ramírez responde a una serie de incidentes ocurridos en Maryland en 2007.
En diciembre, dos empleados del gobierno de Riverdale Park pequeña comunidad en Prince George’s fueron suspendidos por colgar horcas en el edificio del Departamento de Obras Públicas.
Los empleados eran un hombre y una mujer de raza blanca, quienes dijeron que su única intención era bromear.
Sin embargo, el acalde del pueblo, Vernor Archer dijo que no se “tolerará bajo ninguna circunstancia estas acciones”.
Cinco meses antes, en septiembre, estudiantes de la Universidad de Maryland encontraron una horca de tres pies colgada de las ramas de un árbol, cerca del edificio del centro cultural afroamericano, en el campus de College Park.
“Me repugna que este tipo de actos cobardes y de odio continúen tomando efecto en Estados Unidos en pleno siglo XXI”, dijo el delegado Ramírez.
“Creo que todos los residentes de Maryland tienen el derecho de vivir libre de miedos e intimidación. Esa meta se puede cumplir llamando a las horcas como lo que son: crímenes de odio”, manifestó.
Expertos dicen que la horca está reemplazando a las cruces del Ku Klux Klan, un símbolo nacional de odio racial.
“Creo que en las mentes de mucha gente blanca las horcas están reemplazando a la cruces quemadas del Klan”, dijo Mark Potok, del Southern Poverty Law Center, que examina a los grupos de odio a través de su revista Intelligence Report.
Los incidentes en Maryland se produjeron en medio de demostraciones civiles a nivel nacional, tras el caso “Jena 6”.
Este caso, ocurrido en el poblado de Jena, en Louisiana, captó la atención nacional en 2007 y tuvo repercusiones en varias ciudades del país.
En diciembre de 2006 las autoridades arrestaron a seis estudiantes afroamericanos de Jena High School, acusados de haber dado una golpiza a un blanco.
La tensión racial creció dado el origen de la agresión. Días antes, un estudiante afroamericano se había sentado bajo un árbol, donde se sentaban usualmente estudiantes blancos. Al día siguiente aparecieron colgadas tres horcas, lo que causó enfrentamientos entre grupos.
Al principio, los estudiantes, entre 15 y 17 años se enfrentaron a cargos de intento de asesinato y algunos fueron acusados como adultos. Sin embargo, grupos afroamericanos marcharon para que se les redujeran los cargos, aduciendo que habían sido tratados injustamente. Finalmente, los estudiantes fueron sentenciados a penas menores, por golpiza. Los jóvenes blancos que colgaron las horcas no recibieron ningún cargo.
La propuesta de Ramírez enmendaría las secciones 10-304 y 10-305 del estatuto de crímenes de odio en Maryland para incluir a las horcas. El legislador espera que no haya oposición, aunque el tema es controversial. El lunes 21, grupos nacionalistas marcharon en Lousiana en contra de los “Jena 6”.
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