ARMANDO CAICEDO Escritor, humorista y “realista mágico” “Le digo no al matrimonio de política y religión”
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Armando Caicedo
Es escritor, periodista, humorista y colombiano; esto último, aclara, es su origen nacional, no una profesión más. Como escritor satírico y caricaturista editorial, Armando Caicedo sirve todas las semanas a más de 750.000 lectores hispanos en Estados Unidos. Además es autor de proyectos editoriales de contenido histórico donde la comunidad latina es protagonista. Ahora desembarca en el mundo editorial en español con una novela llena de humor donde critica “el matrimonio de la política con el fanatismo religioso”. Su título: “Viva el Obispo ¡Carajo!” El Tiempo Latino le pidió a Caicedo que se arrodillara para confesar los pecados de su reciente novela.
¿Hasta para hablar de religión necesita usted sentido del humor? El humor es el recurso más efectivo para decir cosas serias. Esta es una novela muy seria que emplea la sátira como recurso para criticar la manipulación que hacen los políticos con la religión. Es una novela, en el género del realismo mágico, que transcurre en la Villa del Príncipe, noble e hidalgo pueblo, con escudo de armas y cédula real, donde sus habitantes intentan encontrar el enchufe que conecta esta vida terrenal, con la vida celestial.
¿Es “Viva el Obispo” una novela religiosa? ¿Y usted?
No es una novela ni a favor ni en contra de la religión. Es una obra divertida por lo absurda. Para poder explicar con seriedad la conexión que existe entre los políticos del más acá, y los designios del más allá, debes sonreír. Mi mundo religioso se reduce a haber estudiado varios años con los jesuitas. Después de esa experiencia, tengo la impresión de que lo religioso no es enemigo de lo divertido.
¿Y necesitaba 500 páginas para dejarlo claro?
Necesitaba más. Cuando terminé la novela descubrí que había escrito 750 páginas… lo tenaz fue reducirlas a 500.
Confiese, ¿Por qué escribió usted este libro?
Esa misma pregunta se la plantearon a un alpinista. ¿Por qué escaló el Everest? Simple, porque estaba ahí. ¿Y yo por qué escribí esta novela? Simple, porque no estaba ahí.
¿Por qué utilizó el realismo mágico?
Para explicar por qué los políticos terrenales son dueños y señores de las conexiones celestiales, no hay otro recurso para improvisar piruetas con lo real y lo maravilloso. Pero no hay nada irreal porque para escribir hay que vivir. Después de leer esta novela el lector va a descubrir que la Villa del Príncipe, escenario de esta historia, no es un pueblo único, ni especial, ni imaginario. En nuestro continente brotan silvestres pueblos similares y todos los latinoamericanos somos, de alguna manera, ciudadanos villapríncipes.
¿Cómo se escribe una novela?
Fácil. El responsable de la historia es un duende chismoso que todos cargamos aquí adentro. (NOTA: el autor se coloca la mano a la altura del ombligo). Él es quien improvisa el hilo narrativo, y se inventa sin consultarle al escritor una voz, un tono, un ritmo y una armonía. De pronto descubres que la narración se te empieza a salir por entre los poros, y el escritor no es más que un amanuense que escribe lo que “su” duende le dicta.
No hace mucho, otro colombiano, el Premio Nobel de literatura Gabriel García Márquez publicó una novela con una dura palabra en el título... usted utiliza una palabrota coloquial...
Sí, el título completo del libro es “Viva el Obispo ¡Carajo!”. Carajo es palabra muy útil en Latinoamérica para expresar cualquier estado de ánimo, bueno, malo, neutro, sublime, chocante o divertido. Un campesino villapríncipe extasiado de emoción ante la visión de un obispo que sólo ha visto “de oído”, no empleará palabras rebuscadas como “diantre”, recórcholis”, “mecacho” o “caracoles”… el tipo gritará a todo pulmón: “Viva el Obispo ¡Carajo!”. García Márquez tituló sobre la carne. Yo titulo sobre el espíritu o la reacción a éste cuando nos llega con intermediarios. No hay ninguna intención de ofender, sino de entretener y divertir con un mensaje claro: criticar el matrimonio de la política con el fanatismo religioso.
¿Qué magia piensa realizar para conseguir vender una novela que todavía no de distribuye por los canales habituales?
La magia que existe en los canales no habituales. Por ejemplo: el obispo no les promete la salvación eterna a los lectores de El Tiempo Latino, pero sí puede ofrecer un descuento del 10 por ciento y, como si esto no fuera suficiente para ganar el Paraiso, se ofrece el envío ¡Gratis!.Para comprar hay que conectarse en www.vivaelobispo.blogspot.com.
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