ATLETA DEL AÑO. Jacqueline Velázquez tiene un futuro sin límites en el voleibol.
La atleta puertorriqueña es la Jugadora del Año en el condado de Prince George’s
Por Miguel Guilarte
El Tiempo Latino
La joven puertorriqueña Jacqueline “Jacky” Velázquez, estudiante de la Northwestern, H.S., de Hyattsville, Maryland, fue seleccionada como la Jugadora de Voleibol del Año de las escuelas del condado de Prince George’s, por la revista Gazette.
Además, recibió mención honorífica del diario The Washington Post, por su destacada actuación con los Wildcats.
“Estoy muy feliz con este reconocimiento porque creo que es un premio a todo el equipo y el cuerpo técnico. Yo soy un integrante más y todo lo que hice fue hacer mi juego pero sin mis compañeras no hubiera logrado nada”, dijo Velázquez a El Tiempo Latino.
La joven boricua ha mostrado interés por los deportes desde niña y ha practicado además del voleibol el baloncesto y el fútbol. “Es algo que no esperaba. Cuando me enteré de este reconocimiento me sentí muy feliz de ser la primera jugadora hispana en recibir este honor ”, confesó.
Velázquez tiene cuatro años jugando al voleibol, luego de practicar el fútbol por ocho años mientras estudiaba en la escuela St. Jerome de Hyattsville, deporte que dejó cuando pasó a la Northwestern.
“Conocí a algunas muchachas del equipo de voleibol y otras del equipo de fútbol quienes me dijeron que me esperaban en la cancha de fútbol, algo que nunca hice porque preferí el voleibol”, relató Velázquez al recordar cuando tuvo sus primeros contactos con las jóvenes deportistas de su escuela.
Un éxito basado en la disciplina
En fútbol, Velázquez también se destacó y fue elegida en el equipo de los mejores del condado en esa especialidad y al Juego de Estrellas. En ese deporte podía marcar goles de larga distancia y por su fortaleza era la designada para sacar los tiros de esquina.
“Cuando iba para la secundaria quería intentar algo diferente y elegí el voleibol. Fue una gran experiencia y un gran cambio”, aseguró la joven.
“Ahora he entendido que es un deporte muy competitivo y creo que mucho más exigente que el balompié. Hay que tener habilidades físicas y mentales para poder desarrollar un juego en equipo con cinco personas más en una pequeña cancha”, expresó Jacqueline.
Velázquez tiene la virtud de poder desempeñarse en varias funciones dentro de una cancha. “En este deporte hay que pensar con rapidez porque no hay mucho tiempo para analizar las jugadas”, dijo la joven de 17 años.
“No me especializo en ninguna posición”, reconoció Jacky, quien está capacitada para sacar, armar juego, rematar y hasta ser la “bujía” del equipo como motivadora de sus compañeras, a tal punto que asegura que lo único que le importa es estar dentro de la cancha, “eso es lo que me hace feliz”.
Con sus habilidades para el voleibol, Velázquez puede optar para una beca de estudios en la universidad. “Estoy muy interesada en la George Washington University y en la Maryland University”.
Esas son universidades con muy buenos equipos de voleibol y acceder a ellos no es tan fácil.
Jacky desea asumir el reto.
“Me encanta la George Washington, las muchachas tienen un buen equipo de voleibol y creo que ahí tengo mejores oportunidades que en Maryland”, reconoció. “Ellas (Maryland) son muy rápidas y poseen un gran nivel”.
Sea con las Terrapins de la Universidad de Maryland o las Colonials de la George Washington el nivel universitario es muy exigente y hay una gran competencia por la gran cantidad de buenas jugadoras que aspiran a hacer los planteles.
“Quiero prepararme para eso y tener la oportunidad de jugar y enfrentar con equipos de ese nivel, conocer a jugadoras que hayan dedicado su vida al deporte y ver si soy competitiva”, exclamó. La joven deportista “tiene buenas notas y un buen nivel de juego” como para lograr una beca en cualquier universidad.
Las metas en el voleibol y en cualquier deporte son sólo alcanzables si se cuenta con el decidido apoyo de los padres.
“Ellos (sus padres) siempre me enseñaron que el deporte en una actividad recreativa con buenos efectos sobre la salud mental y física y que siempre hay que tener respeto en la cancha por el otro equipo”, expresó.
La sangre boricua de Jacqueline es otro factor a su favor para el éxito en este deporte. Puerto Rico cuenta con un gran nivel en voleibol femenino y una Liga Profesional muy competitiva.
Recientemente, la selección femenina de ese país finalizó en el tercer lugar del Preolímpico del área Norte, Centroamérica y el Caribe (NOCERCA) celebrado en México en 2007 que clasificó a Cuba a las Olimpiadas de Pekín.
Las seleccionadas boricuas batieron a Republica Dominicana para quedarse con la medalla de bronce.
Además de Jacky, las Wildcats cuentan con las dominicanas Filipita Ramírez y Lenny y la salvadoreña Yesenia Cruz, un hecho significativo si se considera que en el pasado reciente el voleibol era un deporte reservado para las jugadoras estadounidenses, e inclusive que recibía poco apoyo en las escuelas del condado de Prince George’s
Los logros de Velázquez y del equipo de Northwestern han continuado el impulso de este deporte en el condado, una especialidad que tradicionalmente había atraído a menos aficionados que otros deportes más tradicionales como lo son el fútbol o el básquet.
“Antes no iban sino dos o tres personas a los juegos y recientemente el gimnasio ha estado lleno para los juegos de Northwestern”, acotó María Velázquez, la mamá de Jacky.
“Los jóvenes que quieran lograr algo deben de intentarlo siempre y nunca rendirse y hay que tener una gran disciplina”, considera Jacky.
Es algo que se necesita porque el voleibol se desarrolla en un pequeño espacio y hay que estar “concentrados para no cometer errores que puedan causar lesiones graves” a otras jugadoras.
Jacky juega también con el equipo de Maryland Juniors y ahí “entrenamos dos horas cada dos días pero es muy fuerte y se siente como si fueran muchas más horas de entrenamiento”, dijo. Además de eso tiene un régimen de ejercicios en la casa.
En sus ratos libres, Jacqueline comparte su deporte con el cine y sus amigas pero confiesa que lo “que más me gusta es la música”, dibujar, escribir poesías y “cocinar pasta y biscochos”, según confió su abuela María Rodríguez.
“Me encanta Puerto Rico y sus lindas playas. Una vez intenté jugar voleibol de playa pero es muy difícil”.
Sus habilidades ciertamente le permitirían a Velázquez jugar algún día para el equipo nacional de Puerto Rico.
“Me encantaría pero creo que más le encantaría a mi papá”, reconoció Jacky en relación a su padre Richard Velázquez, quien jugó voleibol en los tiempos en los que era estudiante.
La familia de Jacky es de Yabucoa, un municipio de la región sudeste de Puerto Rico y conocido como “La Ciudad del Azúcar” o “Los Azucareros”.
“Creo que lo intentaré. En la vida mientras uno trabaje más duro para alcanzar las metas, más oportunidades tendrá de lograrlas y eso es aplicable a todos los aspectos de la vida”, dijo la joven que entrena bajo las órdenes de Eslora Bellamy y Bernard Jackson en la escuela Northwestern y los técnicos del equipo Maryland Juniors.
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