PREVENCIÓN. Evitar la humedad provocada por la nieve es una forma de proteger el césped.
Las bajas temperaturas y la acumulación de hojas pueden afectar negativamente el césped
El Tiempo Latino/CL
Los dueños de viviendas tienen la tendencia de considerar la primavera y el verano como las temporadas para dedicarse al cuidado del césped. Pero una etapa de igual importancia para realizar esas faenas es a fin de año, cuando hay que preparar la propiedad con vistas a los próximos y largos meses de invierno, y las duras condiciones climáticas que pudieran acompañarlo.
Aunque algunos de los trabajos más agotadores en días calurosos es cortar y regar el césped, se dejan a un lado hasta que lleguen días más propicios, siempre es bueno intensificar los cuidados en la temporada invernal y fortalecer el césped en los meses más fríos.
Algunos creen que las hojas caídas contribuyen al atractivo estético del césped. Sin embargo, si caen en grandes cantidades pueden sofocar el césped, particularmente si no se recogen antes de la primera nevada.
Además, las enfermedades que aquejan al césped serán más propensas a atacar si hay hojas sofocando la hierba, por lo que debe recogerlas lo antes posible, y con toda seguridad antes de la primera nevada.
La nieve, el moho y la humedad pueden afectar negativamente el césped en los meses invernales.
En general, los jardineros profesionales aconsejan que el corte final de la temporada sea 1/2 pulgada más de lo normal, para reducir las posibilidades de acumulación de moho y humedad.
El otoño es la mejor temporada de sembrar nuevas semillas en el césped. Particularmente en regiones donde hay grandes nevadas, las semillas quedarán “dormidas” bajo la nieve en los meses de invierno.
Una vez que la temperatura aumente y la nieve comience a derretirse, las semillas germinarán, generando un césped saludable y llamativo.
El cuidado de las plantas de hojas perennes es otro de los puntos a tener en cuenta en esta época. Generalmente los árboles de hojas perennes del patio tienden a cambiar de color en las cercanías de la primavera debido a un proceso conocido como “desecación”, en el cual el árbol se seca en invierno debido a la exposición al sol y el viento.
Y como la tierra está helada, no pueden recuperar la humedad. Para evitar que esto suceda, es mejor distanciar lo más posible el último y abundante riego de los árboles antes de que la tierra se congele.
Protejer los árboles recién sembrados tiene sus ventajas. Cuando están expuestos a la luz solar intensa, o al excesivo calor en los meses invernales, los árboles recién sembrados pueden morir.
El proceso, conocido como “quemaduras solares” puede producirse cuando la temperatura fluctúa con rapidez, como en esos días en que la temperatura es cálida al sol durante el día, pero al caer la noche cae bajo cero.
Los árboles recién sembrados se pueden proteger de posibles quemaduras solares aplicando a sus troncos envolturas de arpillera o plástico que se puede comprar en un establecimiento dedicado a la jardinería.
2200 Wilson Blvd., Suite 201, Arlington, VA 22201
Tel: 703.527.7860 FAX: 703.527.0369