ACOSADO. El presidente de la Junta de Prince William, Corey Stewart, es abordado por la prensa en octubre, en pleno debate sobre inmigración.
Perfil y trayectoria
Corey Stewart ascendió en Prince William rápidamente.
Cuando apenas había servido tres años como supervisor de Occoquan, el republicano Corey A. Stewart ganó la presidencia de la Junta del condado de Prince William en 2006 para completar el año de su antecesor.
El abogado de 39 años, definido como un conservador “anti aborto” y “anti matrimonios gay” se había mudado apenas cinco años atrás. Antes vivió en Bailey’s Cross Road, en Fairfax. En 2003 ganó la banca en Occoquan.
En sus campañas electorales apostó por un control del crecimiento del condado.
Al asumir la presidencia de la Junta en 2007 aseguró al periódico “The Examiner”: “creo que definitivamente se está viendo un cambio”.
Fue cuando Stewart, casado con una inmigrante sueca y padre de dos niños de 8 y 6 años, apostó por el tema de la inmigración ilegal.
En el primer trimestre de su mandato, respaldó una propuesta del supervisor John T. Stirrup para negar servicios a los indocumentados y extender los poderes migratorios de la Policía, a fin de “erradicarlos” del condado. Tras tensos debates, en octubre se aprobó la resolución.
En febrero, Stewart quiso lanzarse a otra arena política y anunció su candidatura para vicegobernador del estado. Pero en marzo se retiró al saber que el actual vicegobernador, Bill Bolling, buscaría la reelección en noviembre.
El presidente de la Junta de Prince William increpó al jefe policial por reunirse con el cónsul de México
Por Milagros Meléndez-Vela
El Tiempo Latino
Si hay alguna acción de la que el presidente de la Junta de Prince William, Corey Stewart, podría arrepentirse, sería la llamada de atención que hizo al jefe de la Policía, Charles Deane. Lo acusó de sobrepasar su autoridad al asistir a una reunión comunitaria con el cónsul de México para detallar la nueva política migratoria.
Tras el enfrentamiento, políticos y grupos de residentes, inclusive aquéllos que apoyaron a Corey en su liderazgo, se enfrentaron al presidente de la Junta y lo criticaron por su “retórica” sobre inmigración.
Elena Schlossberg-Kundel, quien ha apoyado a Stewart desde 2006, fue una de las residentes que lo criticaron y le exigieron pedir disculpas al Jefe de la Policía, durante la sesión de la Junta el 1 de abril.
“Usted estuvo en mi casa para una recaudación de fondos. Sentí que lo conocía... Ahora no sé que qué clase de persona es usted”, dijo Schlossberg-Kundel, según publicó “The Washington Post”.
El 27 de marzo, el cónsul de México, Enrique Escorza, convocó a una reunión comunitaria en el centro Hi-Mart, en Woodbridge, para informar al público sobre la reciente norma del condado que permite a la Policía averiguar el estatus legal de cualquier detenido.
El jefe Deane aceptó la invitación para dar detalles sobre la normativa. Pero Corey le dijo que no asistiera a la reunión, argumentando que estaba fuera de ejercicio el encuentro con oficiales extranjeros.
Sin embargo, Deane dijo que estaba haciendo lo que la misma Junta le había pedido: llegar a la comunidad y “disipar” el miedo entre los inmigrantes.
El tema ha polarizado a los supervisores. Cuatro de los siete expresaron su rechazo por la acción de Stewart. “Estamos más divididos políticamente que antes. La Junta está buscando su identidad”, dijo Wally Covington (Brentsville), uno de los aliados de Stewart desde que éste asumió la presidencia en 2006.
Maureen Caddigan (Dumfries) fue más fuerte. Dijo que Stewart ha “pisoteado” la política migratoria. “No se está llevando con compasión”, dijo.
Caddigan, así como otros residentes, criticaron la relación de Stewart con el presidente del grupo antiindocumentados Help Save Manassas, Greg Letiecq, quien en su blog en la internet incita al “odio” y al “enfrentamiento”. El 27 de marzo Letiecq escribió “El Jefe Deane se debe ir” y criticó a los supervisores que lo apoyaron. Letiecq publicó fragmentos de los correos electrónicos enviados por los supervisores a Stewart.
“Cómo es que un correo enviado a usted (Stewart) puede parar en este blog... Esto tiene que detenerse”, expresó Caddigan.
A Stewart parecen no importarle las críticas. “Tal vez no les guste mi estilo, pero es exitoso”, dijo.
Lo que no es un éxito en Prince William es la economía. El condado tiene la tasa más alta de casas reposeídas de la región. Los negocios dicen haber sido afectados por la política migratoria. Tanto que en la sesión del martes 22, varias personas estuvieron en contra de financiar por completo las medidas antiindocumentados.
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