ESPERA. Charles Alston podría perder su condominio en DC si no logra reducir el monto de los pagos de su hipoteca.
Según los analistas, el plan de Bush para solucionar la crisis actual de la vivienda sólo prolongará la incertidumbre
Por Renae Merle y David Cho
The washington post
El programa “Esperanza ahora”, está a cargo de un grupo de inversionistas privados y organizaciones sin fines de lucro que respondieron a una convocatoria del Departamento del Tesoro. El propósito fue hacer una alianza para solucionar la crisis actual de la vivienda.
Su labor apunta a agilizar los procesos de refinanciamiento y modificación de los préstamos para propietarios en problemas, y en la aprobación de un periodo adicional de 30 días para los que están al borde de la ejecución.
Pero los prestamistas, los acreedores y algunos funcionarios federales opinan que la iniciativa no está dando los resultados esperados. Afirman que, por el contrario, está prolongando la incertidumbre de muchos. La razón obedece a que “Esperanza ahora” se está atrapado en un dilema: lograr que los propietarios salven sus casas o maximizar las ganancias esperadas de los inversionistas.
El quid de la cuestión está en que los propietarios de casas no pueden refinanciar sus costosos préstamos para lograr hipotecas más baratas debido a la caída en picada de los precios de sus viviendas. A muchos se les ha ofrecido una rebaja o la congelación temporal de los intereses, e incluso un plan de aplazamiento de los pagos en mora, pero muy raramente se les ha rebajado el valor del capital prestado. La realidad ha demostrado que la mayoría “se vuelve a atrasar en sus pagos”, dijo Ben S. Bernanke, presidente de la Reserva Federal, “pues no se ha reducido la cifra que los llevó a la mora”.
En este entorno, personas como Charles Alston, aún están en peligro de perder sus casas. Alston, de 54 años, afirma que aceptó, a regañadientes, un préstamo de alto riesgo cuando adquirió su condominio de dos dormitorios en el sureste de DC en 2006. Aunque le resultaba difícil pagar los $1.600 mensuales con su salario del gobierno y estaba informado de que la tasa de su préstamo subiría este año. Confiaba en que podría refinanciar para reducir el monto de sus pagos. Pero esto dejó de ser una opción cuando el mercado de la vivienda colapsó y su condo se desvalorizó en $20.000.
Según los analistas, la reducción del capital en los préstamos permitiría tomar dos pasos importantes hacia la resolución de la situación: pagos mensuales más bajos y la posibilidad de refinanciar.
Por su parte Bernanke urgió a las firmas hipotecarias que intentaran reducir el capital de los préstamos. Pero los inversionistas prefieren evitar esa opción.
Las reducciones del capital en gran escala, pueden obligar a los inversionistas a elevar sucesivamente los costos futuros de préstamos para compensar sus pérdidas, dijeron funcionarios del Tesoro.
Y a su vez sugirieron la opción de buscar soluciones particulares para cada caso, alegando que algunos propietarios quizá necesiten sólo una pequeña ayuda para superar una crisis financiera temporal. En ese caso, una reducción en el capital no se justificaría.
“Se ha comprobado que no todos pueden ser propietarios,” dijo Vickie McCrary, otra de las afectadas luego de la compra de su casa en de Chesterfield, Virginia. “Le llaman el “sueño americano. Pero para mucha gente se convierte en una pesadilla”.
Traducción: Gloria Spencer
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