4 de mayo de 2007
ENSAYO. Los alumnos de Maru Montero se preparan para la celebración del 5 de Mayo en la sede de la compañía en DC. (Arriba). Maru Montero (Abajo).

El folclore mexicano ya es una tradición en el Mall

Maru Montero
La bailarina Maru Montero organiza el festival del 5 de Mayo desde hace 15 años

Por Luz Lazo
El Tiempo Latino

Maru Montero quiere asegurarse de que el 5 de Mayo en Estados Unidos tenga una evocación más significativa que la de una oferta de dos margaritas por el precio de una. Para los hispanos que viven en Estados Unidos la fecha es un símbolo de la lucha inmigrante y una forma como decirle gracias a este país, explica la mexicana, directora y fundadora del grupo folklórico Maru Montero Dance Company.

“Con nuestra cultura, con nuestros bailes, con nuestra comida le estamos de cierta manera pagando y dando gracias a este país por permitirnos estar aquí”, apuntó Montero, organizadora del festival del 5 de Mayo que se realizará en el National Mall este sábado.

Montero era bailarina de profesión cuando llegó a Washington desde Ciudad de México en 1989. Su pasión por enseñar el arte mexicano en un país extraño la llevó en 1992 a iniciar presentaciones para el 5 de Mayo en escuelas locales.

La demanda por su programa cultural, que incluye folclore y otros tipos de música, creció tanto, que la celebración anual se abrió al público años después . A medida que fue creciendo en popularidad, fue primero al Kennedy Center, luego a la sede de la Organización de Estados Americanos hasta llegar al Mall.

Ahora, cientos de personas —latinos y no latinos— se dan cita en el monumento a Washington, para disfrutar de las ricas comidas tradicionales de México y otros países. Mientras, bailarines con guayaberas y vestidos coloridos, entretienen al ritmo de la música folclórica mexicana y latinoamericana.

Algunos de los bailarines, y entre ellos, niños, ensayan con la compañía que ella inició en 1992 con la misión de expandir los programas de baile para escolares de la región.

“Maru enfatiza que los niños aprendan la disciplina y a trabajar en equipo, y sobre todo que aprendan la cultura”, dijo Karla Suárez, maestra de baile.

Antes, cuando llegó había poco folclore, y poco arte hispano en la región, recuerda Montero, que lleva 15 años haciendo estos festivales, donde las familias se sienten identificadas con los elementos de su propia cultura y su tradición. Ahora el 5 de Mayo es una de las fiestas latinas más valiosas y asistidas del área. “Ya es una tradición”, dice sonriendo.