El tabaco ataca a los hispanos Sociedad Por Héctor W. Soto
En los países Latinoamericanos el uso del tabaco es tradicional. Sin embargo según el más reciente informe de la Organización Mundial de la Salud, la tasa del uso de tabaco, particularmente del uso de cigarrillos, en los países latinoamericanos se mantiene relativamente baja. Pero al mudarse a este país, la situación cambia radicalmente. Aquí las cifras de fumadores son más altas que en los países de origen. Y la juventud latina está en mayor riesgo.
Los latinos son la subpoblación más grande en los Estados Unidos con casi 43 millones de personas. Se estima que los niños y los jóvenes latinos (con menos de 18 años) constituyeron el 34,3 por ciento de la población latina en 2006. Otros estudios estiman que antes del 2010 la juventud latina (entre las edades de 12-24 ) crecerá a un ritmo asombroso de 32 por ciento sobre los niveles actuales.
Los productos de tabaco se anuncian y se promueven desproporcionadamente entre las comunidades minoritarias. Además, para aumentar su credibilidad en la comunidad latina, la industria de tabaco contribuye financieramente a la educación primaria y secundaria. Ellos han financiado la construcción de universidades y colegios, y han donado millones de dólares para apoyar programas de becas escolares y universitarias para los latinos con el fin de ganarse a la comunidad.
Según el estudio de Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), un 20,9 por ciento de los estudiantes latinos en la secundaria fuman. El índice es más alto que el de los estudiantes afroamericanos, pero más bajo que los índices de los estudiantes blancos. El porcentaje total de estudiantes de la secundaria que fuman actualmente es 22,9 por ciento.
Las consecuencias para la juventud latina son muy serias:
•A los 20 años o menos, el cigarrillo produce manchas, pérdida de algunos dientes, infecciones en las encías y caries.
•Adolescentes fumadores sufren enfermedades respiratorias tres veces más que los no fumadores.
•Los jóvenes fumadores tienden a padecer de problemas emocionales o psicológicos.
•Los adolescentes que fuman son tres veces más susceptibles que los no fumadores de usar el alcohol, ocho veces más de usar la marihuana, y 22 veces más de usar la cocaína.
•Fumar afecta el buen estado físico de los jóvenes, en rendimiento y resistencia, aún en aquellos que se entrenan.
La adicción a la nicotina hace el querer dejar de fumar más difícil que dejar el consumo de heroína, cocaína o el alcohol. La mayoría de jóvenes que ya han fumado unos 100 cigarrillos en su vida, han dicho que les gustaría dejar de hacerlo, pero que no pueden. Los jóvenes pueden convertirse en adictos a la nicotina con la misma rapidez que los adultos. Cuando los jóvenes comienzan a fumar creen que ese hábito no durará por mucho tiempo. Sin embargo, investigaciones hechas en los Estados Unidos demuestran que el 70 por ciento de los estudiantes de secundaria que fumaron por lo menos un cigarrillo al día, lo siguieron haciendo por los próximos cinco años y la mayoría de ellos comenzaron a fumar más cigarrillos por día.
Todo comienza en casa: estudios realizados demuestran la gran influencia que ejercen los padres sobre las decisiones que toman sus hijos e hijas, incluyendo la decisión de no fumar. Hay que hablar con los hijos. Asegurarse de que ellos entienden su posición ante el tabaco y explicarles todos los efectos dañinos que tiene esta droga adictiva.
Para aprender más sobre cómo la familia y la comunidad latina local puede combatir la difusión del uso de tabaco, especialmente el hábito de fumar, entre la juventud, el National Latino Council on Alcohol and Tobacco Prevention (LCAT), llevará a cabo un actividad, el martes 22 de abril, en el Centro Gubermental Sully, 4900 Stonecroft Blvd, Chantilly, VA, empezando a las 9 de la mañana hasta la una de la tarde.
LCAT es una organización no lucrativa, que desde 1989 ha trabajado en las comunidades latinas de los Estados Unidos con el propósito de no solamente eliminar, pero también prevenir el uso de tabaco (y alcohol) en la comunidad y entre la juventud. Esta actividad representa la colaboración de LCAT con la comunidad latina del estado de Virginia.
Juntos no existe ningún problema al cual la comunidad no pueda encontrara solución.
Hector W. Soto es 'Deputy Director, National Latino Council on Alcohol and Tabacco Prevention, LCAT.'
2200 Wilson Blvd., Suite 201, Arlington, VA 22201
Tel: 703.527.7860 FAX: 703.527.0369