VIGILIA. Los padres de Guillermo Medina, Hilda (con capucha) y Gilbert, recuerdan a su hijo el día 3.
INCIDENTES EN EL ÁREA
• 9 de abril. En Kensington, seis alumnos de la escuela Einstein enfrentan cargos por posesión de armas. Se les escapó un disparo en el baño.
• 8 de abril. En Alexandria, un estudiante de la escuela Minnie Howard es atacado por otros dos estudiantes al bajarse del bus.
• 2 de abril. En Prince George’s, Guillermo Medina, de 15 años, muere al ser apuñalado por miembros de una mara cerca de su escuela Parkdale.
• 14 de marzo. En Prince George’s un alumno de la secundaria Northwestern, turno noche, es atacado por el mismo sospechoso del asesinato de Medina.
• 20 de marzo. Autoridades informan el arresto de 13 estudiantes por dos peleas en la secundaria Wilson, en DC.
•10 de enero. En Prince George’s, miembros de una pandilla disparan a dos estudiantes de la escuela Charles H. Flowers. Una de ellas, de 18 años, murió.
El asesinato de un estudiante en Prince George’s es un alerta más sobre la falta de seguridad
Por Milagros Meléndez-Vela
El Tiempo Latino
La muerte de un estudiante, de 15 años, atacado el 2 de abril por miembros de una pandilla cuando volvía a su casa desde la escuela, en Prince George’s, trae una vez más la preocupación pública por la seguridad de los estudiantes.
Guillermo Medina fue acuchillado en el pecho después de intercambiar palabras con miembros de la MS-13, quienes iban en un auto. El ataque ocurrió en presencia de varios testigos muy cerca de la escuela donde estudiaba, la secundaria Parkdale.
La policía arrestó horas después a uno de los atacantes, Walter Izaguirre, de 18 años y hasta el miércoles 9 todavía estaba en la búsqueda del segundo sospechoso, hermano del primer arrestado, Rony Antonio Izaguirre.
“Se ha emitido una orden de arresto y esperamos capturarlo pronto”, dijo el miércoles 9 el cabo Clinton Copeland.
Ésta era la segunda vez en menos de un mes que Walter Izaguirre atacaba a un estudiante de una escuela pública de Prince George’s. El 14 de marzo había golpeado a un joven de la escuela Northwestern, en el turno de noche, cuando éste se dirigía a su domicilio. La víctima sufrió heridas, pero sobrevivió.
Los crímenes contra estudiantes en las cercanías de las escuelas son una realidad evidente en ese condado. En enero, dos alumnas de la escuela Charles Flowers recibieron disparos cuando salían de clases y caminaban a casa. Una de ellas, Cherrese Richardson, de 18 años, murió días después. La policía atribuyó el incidente a miembros de una pandilla afroamericana.
El concejal Will Campos, representante del distrito 2 en Prince George’s, presentó en marzo a las autoridades del condado un informe sobre la amenaza de las pandillas y la necesidad de actuar con más eficacia. “Lamentablemente tuvo que ocurrir una tragedia como la de Medina para que recién hagan caso”, dijo Campos.
El jueves 10, Campos se iba a reunir con el jefe de la Policía, Kevin High, para revisar las recomendaciones de su estudio.
“Otros gobiernos de la región, han derivado varios recursos para combatir las pandillas, pero aquí nos falta mucho”, dijo Campos.
A corto plazo, el concejal recomendó aumentar los efectivos en la unidad de pandillas y derivar a cada distrito policial un oficial que se encargue sólo de estos grupos.
Los alrededores de la escuela Parkdale denotan presencia policial. “Estaremos presentes por un tiempo para mantener la seguridad”, dijo el cabo Capeland, al señalar que están previendo posibles represalias.
La sensación de inseguridad entre los escolares traspasa los límites jurisdiccionales.
El miércoles 9, estudiantes en la escuela secundaria Einsten en Kensington, Maryland, escucharon un disparo en uno de los baños. La Policía dijo que fue accidental y que seis adolescentes enfrentan cargos por posesión. Ellos habían estado probando tres armas que iban a vender.
El martes 8, en Alexandria, Virginia, un estudiante de noveno grado de la escuela Minnie Howard fue golpeado por otros dos estudiantes, que se bajaron junto con él del bus escolar.
“Fue terrible. Le cayeron a golpes y la sangre le caía por el rostro”, expresó una joven que presenció la golpiza desde el bus.
La estudiante dijo a El Tiempo Latino que “no me siento segura en la escuela. Da miedo que a cualquiera le pase”.
El oficial de Alexandria, Ray Hazel dijo el miércoles 9 que se había arrestado a uno de los sospechosos. En este caso los atacantes eran afroamericanos, y la víctima hispana.
Semanas antes en marzo, oficiales de la Policía de DC arrestaron a 13 estudiantes de la escuela Wilson por involucrarse en dos peleas de gravedad.
En la Wilson, hasta marzo, se habían registrado 19 incidentes de asaltos y peleas.
Los padres relaciones los actos violentos con la presencia de más de 16 alumnos que han servido tiempo en las correccionales juveniles. “Mi hija no quiere ir a la escuela. Tiene un gran temor y hasta dos veces le han robado su celular”, dijo Reina Saravia, cuya hija cursa el grado 10. Autoridades enviaron más policías al centro.
Pese a que la violencia juvenil ha incrementado, informes oficiales dicen que los homicidios escolares son mínimos.
Según una publicación de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, los homicidios de niños y jóvenes en edad escolar representan menos del 1 por ciento del total.
Pero, para los padres de Guillermo Medina, ese uno es mucho.En un día norma, su hijo se marchó a la escuela y nunca más regresó.
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