De Frente
El fracaso del Galaxy
Por Ricardo Mayorga
No quisiera ser un definido extremista de los conceptos, pero ya es hora de llamar las cosas y a las personas por su nombre en el tema escueto y muchas veces polémico de las responsabilidades.
Y es que no es un buen día para ser galáctico léase seguidor del equipo L.A. Galaxy si revisamos las terribles estadísticas que para estos puntuales casos sirven de mucho aunque a la hora de los juegos no sirven de nada.
El Galaxy ha jugado 22 partidos y sólo ha ganado cuatro. Así de sencillo y sin entrar en más análisis numéricos y con la sola contundencia de esa cifra alguien debe dar la cara y asumir por qué un equipo que se pretendió armar para ser protagonista, a esta hora es el “trapo sucio” de la MLS virtualmente eliminado y sin carácter de lucha producto de esos mismos resultados.
¿Quién o quiénes se equivocaron en este proceso vergonzoso que pretendía mostrar al Galaxy en la actual temporada como un equipo poderoso y competente dentro de un mercado que comienza a ser respetado tanto local como internacionalmente?
Debemos admitir que muy buena parte del respeto y del efecto mediático del Galaxy pasó por la contratación de David Beckham logrando un impacto superrelevante en el planeta entero, y que en sólo tres meses la mala administración del equipo dilapidó sin contemplaciones quizá como producto de las decisiones tomadas por sus gerentes con muy poca capacidad de análisis.
Desde adentro se procedió más como empresa de tercer mundo y dirigida desde cualquier punto de nuestra América Latina.
¿Para qué Beckham si no se le iba a dar el respaldo y el respeto que una figura como él se merecía dentro del equipo? ¿Para qué acelerarle a las malas los procesos físicos en la recuperación al estelar inglés pensando más en los ratings de los amigos que en la realidad del deportista?
No se compadece haber visto al buen Beckham regresando casi a las malas e intentando calzar unas botas de fútbol cuando ese ejercicio en la Tele le dolía hasta a los aficionados. A Beckham se le debió permitir una recuperación al cien por ciento y haberlo hecho debutar más tarde, pero con la convicción de su tobillo sano.
Un equipo eliminado que arrastra sus desgracias y sus pobres residuos por un torneo que se le convirtió en eterno y del que tendrá que ver las finales por la Tele. La prioridad del Galaxy era el fútbol, pero terminó siendo el mercadeo. A ello sumémosle la catástrofe de los resultados con un cuerpo técnico casi impasible y extremadamente inexpresivo que no supo reaccionar a los primeros resultados negativos del equipo. Sería de mala intención todo esto cuantificarlo en cifras y volverlo números, pero recordemos que los gerentes viven de los resultados y que ellos desde lo administrativo equivalen a ser técnicos. O ganan…o se van.
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