Opinion
Costa Rica da un corto “sí” al TLC
Centroamérica
Por Dina Fernández
Contra todos los pronósticos, la Alianza Ciudadana por el Sí triunfó en Costa Rica: gracias a la victoria obtenida con estrecho margen en el referendo del domingo 7, el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos se convertirá en ley de la república.
Sin embargo, la batalla está lejos de terminar. Ahora falta aprobar trece leyes complementarias sin las cuales el TLC no podrá entrar en vigencia. Los líderes del No lo saben bien y por ello, desde que las autoridades electorales comenzaron a divulgar los resultados preliminares de la consulta, dirigentes como el ex candidato presidencial Ottón Solís o el rector del Instituto Tecnológico de Costa Rica, Eugenio Trejo, aseguraron que exigirían un recuento de los votos y ofrecieron encabezar “una resistencia pacífica”.
El paquete de leyes complementarias incluye temas muy sensibles para la sociedad tica, como la apertura de las telecomunicaciones y los seguros, dos industrias que hasta el momento han permanecido en manos del Estado.
A lo largo de la campaña, los opositores al pacto criticaron duramente el impacto que el TLC podría tener más allá del ámbito puramente comercial. Entre ellos, la ex rectora de la Universidad Nacional de Costa Rica, la doctora Sonia Marta Mora, afirma que el convenio puede transformar aspectos fundamentales del modelo de desarrollo costarricense, en especial “nuestro principal patrimonio: las instituciones públicas y los recursos naturales”.
Por ahora, los simpatizantes del TLC cuentan en el Congreso con la suficiente fuerza para aprobar la agenda pendiente. Del total de 57 diputados, el gobernante Partido de Liberación Nacional dispone de una bancada de 25 legisladores y del apoyo de 13 diputados más, con lo cual suma 38 votos, exactamente dos tercios de la Asamblea. Los restantes 19 parlamentarios de la oposición no tienen los votos para imponerse, pero sí tienen el poder para torpedear las leyes complementarias y lograr que se retrasen más allá de la fecha límite que exige Washington, el 29 de febrero de 2008. Consciente de ello, el presidente Arias se ha esforzado durante toda la semana por llamar a la calma, a la unidad nacional y a iniciar un diálogo que permita alcanzar acuerdos.
Mientras comienza la nueva lucha legislativa, buena parte del empresariado está celebrando. Horas después de que se anunciara el triunfo del Sí, la firma Business Monitor incrementó el pronóstico de crecimiento para la economía costarricense. Los simpatizantes del TLC confían que este pacto favorecerá la inversión extranjera, la creación de empleos mejor remunerados y la integración regional del istmo.
Pero sobre todo, la victoria en el referendo ha desvanecido el fantasma de la ingobernabilidad que pesaba sobre la recién electa administración de Arias. “El riesgo de partirle el alma al gobierno era el más grave para el país”, afirma el empresario Fernando Leñero, gerente general de Grupo Aldesa, dedicado a los negocios financieros y el desarrollo inmobiliario. “Ahora salió fortalecido y se abren esperanzas”.
Dina Fernández es columnista
de ‘El Periódico’ en Guatemala
dfernandez@xokomil.com
2200 Wilson Blvd., Suite 201, Arlington, VA 22201
Tel: 703.527.7860 FAX: 703.527.0369