A la hora de refrescar y mejorar el aire de la casa y sacar los malos olores, hay varios caminos y recursos para lograrlo.
La forma más fácil de refrescar una casa es abriendo todas las ventanas. Conviene hacerlo los días de viento. Es una práctica vieja, sencilla y muy efectiva que permitirá disfrutar del aire fresco y eliminar los olores.
Las llamadas plantas arañas además de ser excelentes plantas decorativas, ayudan a remover el formaldehído y otros contaminantes del aire.
Las flores, cuando están frescas, pueden dar un aroma exquisito a la casa. Las rosas, lilas y azucenas son ideales.
Un humidificador ambiental con un filtro cambiable o que se pueda limpiar, también puede mejorar la calidad del aire.
Estos aparatos no son muy costosos y son capaces de eliminar una gran cantidad de olores como los del tabaco, comida, basura, polen y otros elementos que, en muchas ocasiones, producen alergias.
Hay que tener en cuenta que la humedad ideal para una casa debe ser de 50 a 55 por ciento aproximadamente, y con uno de estos aparatos se puede conseguir.
También se puede añadir gotas de aceite aromático al humidificador o a los vaporizadores que se ponen alrededor de los bombillos para que el aroma fresco invada los ambientes.
Las velas, jabones de olor, aerosoles aromáticos y saché de popurrí también son excelentes opciones para refrescar el aire.
2200 Wilson Blvd., Suite 201, Arlington, VA 22201
Tel: 703.527.7860 FAX: 703.527.0369