Conciencia social para frenar al VIH
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EFE
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Tratamientos para pocos
Todavía más del 90 por ciento de los afectados no está tratado:
La primera droga desarrollada para tratar la infección por VIH fue la zidovudina (AZT). Por muchos años fue la única medicación disponible. Hasta que en 1996, durante la XI Conferencia Internacional de Sida realizada en Vancouver, Canadá, se presentaron en sociedad los llamados cócteles, combinaciones de tres drogas que, juntas, lograban frenar la replicación del virus en el organismo.
Hoy hay más de 25 drogas para tratar la infección. Y en la actualidad, sólo dos píldoras pueden contener las drogas necesarias para ingerir en un día. Los que tienen acceso a estos tratamientos pueden vivir mucho tiempo y tener una vida normal.
Sin embargo, estos enormes avances no están disponibles para todos por igual. De los 36 millones de personas que viven con VIH/sida, menos del 5 por ciento tiene acceso pleno a la medicación.
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Ante una epidemia feroz, la prevención sigue siendo la palabra clave en este Día Mundial del Sida
Por Paula Andaló
El Tiempo Latino
Hace diez años, la vacuna para prevenir la infección por VIH iba a estar disponible en diez años. Hoy, luego de 25 años de luchar contra una de las epidemias más feroces y más persistentes que ha conocido la humanidad, los científicos practican la cautela.
Por eso, en este Día Mundial del Sida, que se conmemora cada primero de diciembre, siguen enfocando en las que han demostrado ser las herramientas más eficaces para enfrentar al virus del sida: la prevención y los tratamientos, las potentes terapias antirretrovirales que combinan tres o más drogas y logran frenar la replicación viral.
Como pocos virus, el VIH ha sido por demás democrático, afectando a ricos y a pobres, atravesando continentes sin necesidad de visas, siempre atrincherado en el invisible espacio de una célula. Y, a pesar del paso del tiempo y de miles de campañas, la única palabra que permite que avance sigue siendo la misma: el descuido.
Los expertos aseguran que los gobiernos deben promover el uso del preservativo porque hasta ahora, la lógica de la epidemia ha sido implacable: allí en donde los sistemas colapsan y presentan fisuras, el virus aprovecha para entrar con más fuerza.
“Y esto ocurre cuando se ve afectado el orden social y económico de un país, el caso de muchos países africanos, de la ex Unión Soviética. Las guerras, las crisis, provocan movimientos migratorios, enormes quiebres en los sistemas de salud, generando condiciones ideales para que el VIH se expanda”, enfatiza Fernando Zacarías, ex jefe de la Unidad de VIH/sida de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
¿Esta ley regirá también en esta parte del mundo? Las estadísticas de ONUSIDA a diciembre de 2007i ndican que, en Norteamérica, cerca de 1,3 millones de personas viven con VIH/sida. En América Latina y el Caribe, son alrededor de 1,9 millones de adultos y niños con el virus.
Esta última cifra no incluye a las 225.000 personas (de las cuales 8.500 son niños) que, según las estimaciones, contrajeron el VIH el año pasado. También en 2007 murieron 66.000 personas en la Región a causa del sida.
Según Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por sus siglas en inglés) el único gesto claro para enfrentar al sida es un compromiso político y económico.
“En Estados Unidos se destinan muchos recursos al VIH/sida. En mi instituto, alcanza al 50 por ciento de los recursos. Y eso ocurre porque el presidente y los congresistas aprobaron ese uso. Los líderes políticos apoyaron los esfuerzos en esta lucha”.
Este concepto es el que mueve el trabajo de organismos como ONUSIDA en los países, para concientizar a los gobiernos acerca de la importancia de encarar campañas oficiales. En este sentido, uno de los mejores ejemplos es el de Brasil. “Ellos tomaron buenas decisiones desde la cúpula del poder, fueron creativos, promovieron el uso del condón, no negaron la existencia de una epidemia, lucharon para abaratar los precios de las drogas. Brasil ha sido un ejemplo que podría traspolarse a otros países que hoy están en alto riesgo”, piensa Fauci.
Uno de los logros de este país es que, según concluye un informe de ONUSIDA, “en el caso de los seropositivos que utilizan drogas intravenosas, Brasil ha adoptado un enfoque menos punitivo para afrontar el problema doble que suponen este consumo y la infección por VIH, lo que ha contribuido a disminuir la propagación del virus en este subgrupo de población en las áreas metropolitanas”.
Luego de la controversial campaña española “Póntelo, pónselo” que fomentaba el uso del condón, las iniciativas más exitosas fueron aquellas que no tiñeron de moral al problema y tuvieron un claro enfoque preventivo.
Además, uno de los aspectos más interesantes de este tejido que frena la expansión del virus reside en la activa participación de los mismos seropositivos.
Según explicaba Javier Hourcade Belloq, quien fue secretario regional de la Red Latinoamericana de Personas Viviendo con VIH/sida, “la cooperación horizontal ha permitido alcanzar muchos éxitos, especialmente contra la discriminación y los altos precios de las drogas”.
Y agregaba: “La acción en distintos niveles será lo que logre erradicar esta epidemia”.
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