Mazda se afirma como deportivo
 |
|
EFE
|
| EFECTIVIDAD. El CX-7 de Mazda muestra una línea aerodinámica que se refuerza en la ciudad. |
El CX-7 de la marca japonesa tiene motor de gasolina DiSi Turbo
El Tiempo Latino/EFE
El CX-7, denominación dada por la firma japonesa a su vehículo, muestra una afinada línea aerodinámica, con un estilo claramente definido de suaves curvas y superficie acristalada. En él se destaca la inclinación de 66 grados de su parabrisas delantero, dentro de una concepción eminentemente de diseño deportivo, con proporcionadas formas.
La parte delantera es la típica de esta marca, con una parrilla frontal pequeña, abultados laterales donde juegan su papel los grupos ópticos remarcando el concepto de deportividad.
La zona trasera, es quizás donde más se haya aportado en esa idea de presentar un crossover muy al gusto deportivo de Mazda, con la instalación de un spoiler de techo, los faros redondos con tecnología “led” y la doble salida del tubo de escape.
El interior es muy amplio, con las dos plazas delanteras generosas para que puedan ser utilizadas por ocupantes de buena estatura, y a su alcance están todos los elementos necesarios de confort, seguridad y entretenimiento.
Las plazas traseras no son tan amplias como las delanteras, pero cuentan con el espacio suficiente para las piernas, dentro de un concepto de un vehículo 2+2.
Está bien acabado, con buena calidad de los plásticos del salpicadero, y cuero en los asientos, cómodos y envolventes. La textura del volante, de tamaño ajustado al tipo de vehículo de que se trata, es agradable y fiable.
En la consola central del salpicadero se ubican los controles de audio y de calefacción, sin olvidar la colocación en el volante de los elementos que permiten al conductor operar el sistema de sonido y la velocidad de crucero, sin sacar sus manos de la dirección.
El CX-7, cuenta además, con un espacioso maletero de 455 litros, que pueden convertirse en 1.348 mediante el repliegue de los asientos traseros.
Lo que más sorprende es la prestación de su motor de gasolina, DiSi Turbo, que es el ya conocido de las versiones deportivas de la marca japonesa, el MPS, muy ajustado a este todo camino, con 2,3 litros de cilindrada.
Sus cuatro cilindros alimentados a través del turbo, llegan a los 260 caballos de potencia, a 5.500 revoluciones por minuto.
Su caja manual, de seis velocidades, es un tanto dura, aunque responde rápido a las exigencias del conductor.
El CX se muestra como un automóvil nacido para el asfalto por la configuración de sus suspensiones, su altura y sus neumáticos.
|