La Ventana Indiscreta
Esperar hasta que aclare Por Maritza Gueler
Vaivenes del mercado. En el ultimo año la venta de viviendas empezó a convertirse en una pesadilla para los dueños. Aquella ilusión de haber invertido en algo que se revaloriza quedó sumergida en el más profundo letargo. La alternativa es esperar “tiempos mejores”. En el área, las cifras no se alejan demasiado de las del resto del país, especialmente en las dos costas. El centro, sin duda, ha permanecido más estable, tanto durante el boom como en esta especie de recesión.
La caída. Según los últimos informes, las ventas de casas llamadas por algunos “usadas”, para diferenciarlas de las que son a estrenar, disminuyeron en el país un ocho por ciento en septiembre. Y alcanzaron el nivel más bajo en ocho años, según informó la Asociación Nacional de Agentes de Bienes Raíces en reporte de octubre. Esto significa que los dueños están optando por la mesura. A veces, es preferible esperar antes de hacer un mal negocio. Especialmente en este rubro que, quizás, sea uno de los más estables dentro del mercado de inversiones. Porque más allá de que la casa sea de uso familiar, no deja de ser una buena inversión a largo plazo.
Demora para vender. El ritmo de las ventas de casas y apartamentos bajó a cerca de 5,04 millones de unidades en el año, en todo el país. El índice más bajo desde 1999. Los problemas de las hipotecas, que llegaron a su punto más alto en agosto reflejaron las cifras de las operaciones inmobiliarias que se vieron en septiembre. Y sin duda, afectó notablemente las ventas en las áreas con precios más altos. La gente no solo no se anima a comprar sino que tampoco se anima a vender. Los unos porque suponen que los precios seguirán bajando y especulan con eso. Los otros, porque no quieren mal vender lo que compraron caro.
Un cambio. Mientras los medios televisivos y gráficos siguen incentivando a futuros compradores, el temor persiste. Pero vale el viejo dicho “ a río revuelto ganancia de pescadores”. Y quizás, si el dinero está en mano, sea el momento de comprar.
La buena noticia es que la disponibilidad de hipotecas ha mejorado notablemente en las últimas semanas. La caída de las tasas de interés sobre los préstamos grandes influyó en este fenómeno.
El año anterior. En el ámbito nacional, las ventas de viviendas usadas bajaron 19,1 por ciento en septiembre comparado con el mismo mes de 2006. El tiempo de espera en el mercado del inventario de casas y apartamentos para la venta subió hasta los 10,5 meses. Ante esto, y sin ánimo alarmista, todos se animan a afirmar que la crisis es la mayor en 20 años.
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