JORGE RAMOS Periodista y escritor “Vendrán de rodillas a pedirnos el voto”
Archivo/ETL
Jorge Ramos
Considerado uno de los hispanos más influyentes de Estados Unidos, Jorge Ramos con 20 años al frente del noticiero nacional de Univisión y 7 premios Emmy en su bolsillo ha escrito libros donde se ha ocupado de explicar la agenda latina, de perfilar a líderes latinoamericanos o de narrar la crónica migratoria. Pero su último libro, “El regalo del tiempo” (Rayo, un sello de HarperCollins Publishers) es una serie de cartas profundamente personales y sentidas dirigidas a sus hijos. Ramos habló con Alberto Avendaño, director de El Tiempo Latino.
¿Es cierto que tu nombre es George Bush? Eso lo empecé a decir cuando Bush era candidato a la presidencia y me pareció que era un buen truco para que el presidente se acordara de mi. Pero después empezaron los terribles errores, especialmente la guerra en Irak, y dejé de decir eso de que Jorge era George y Ramos era Bush: me pareció que no le convenía ni a él ni a mi.
De la crónica política y de la agenda latina de tus otros libros, pasas ahora a la confesión intimista con “El regalo del tiempo”...
Sí. Cuando hago el noticiero la gente me conoce de la cintura para arriba... Mucha gente me conoce por lo que pienso políticamente o por mi trabajo periodístico. Y si mis libros anteriores fueron de fuera para adentro, éste es el primero que escribo desde dentro para afuera. Son 15 cartas que les escribo a mis hijos sobre las cosas que he aprendido: como papá y como pareja, como hermano, como hijo, como extranjero, como inmigrante y como periodista.
Tú que cuidas tanto tu privacidad y la de tu familia, ¿por qué cartas a tus hijos de una manera pública? Esa fue la pregunta que más me costó responderme y justificarla. Pero quería hacer dos cosas: primero, que esto fuera también un regalo para mis hijos. Que se dieran cuenta públicamente de lo importante que son para mi. Mi hijo Nicolás, de 9 años, cuando vio el libro me dijo: ¡papá me pusiste en la portada! Y lo otro, mostrar que mi vida es parecida a la de todos los demás: tengo las mismas preocupaciones con mis hijos, los mismos problemas para hablar de sexo y drogas, los mismos problemas de pareja. Es decir, mi mundo no es extraordinario, sólo que me multiplican millones de veces por la televisión. Pero soy igual que los demás.
Te aseguro que tu audiencia femenina cree que eres el más bello y no cree que seas igual que los demás. Eso puede deberse a dos cosas: una, que eso te lo haya dicho mi madre. Y dos, que hayas aceptado la invitación a cenar que te hice.
Háblame de tus mujeres... Vivo rodeado de mujeres. La mayor parte de mis jefes en Univisión son mujeres. Trabajo al lado de dos profesionales muy fuertes: María Elena Salinas y Teresa Rodríguez. Tengo dos maravillosos ejemplos de mujeres fuertes: mi madre, que fue a la universidad en mi misma época. Tengo en mi hija Paola de 20 años el ejemplo de una mujer independiente, con una visión del mundo muy amplia. Y dos mujeres muy valientes que han influido en mi carrera periodística y profesional: la italiana Oriana Falacci y la mexicana Elena Poniatowska.
¿Cuál es el mejor piropo que te han dicho? Un televidente le comentó a un amigo: yo no voy a creer que Castro se ha muerto hasta que Jorge lo diga. Ese es el mejor piropo. Que después de 20 años de estar trabajando como periodista, la gente me crea. Y eso creo que funciona igual con hombres como con mujeres.
Les dices a Paola y a Nicolás que les escribes esas cartas “antes de que sea demasiado tarde”. Jorge, ¿temes que el tiempo se te escape? Cumplo 50 en marzo del próximo año y eso te hace pensar en que ya pasaste más de la mitad de tu vida. Y esas cartas las escribí después de un accidente en una carretera de la Florida en que vi la muerte muy de cerca. La edad y ese accidente me hicieron pensar que debía decirlo todo ahora y no guardarlo.
¿Qué está pasando en este país con el tema migratorio? ¿Por qué tanto odio? Esto es un ciclo que comenzó el 11 de septiembre de 2001. Desde entonces, ser inmigrante en Estados Unidos es más difícil. Pero se está culpando indirectamente a unos 12 millones de indocumentados de unos actos terroristas de los cuales ellos no tuvieron nada que ver. Es más, esos inmigrantes contribuyen enormemente a la sociedad y pudieran ser los mejores aliados de Estados Unidos. La ironía es que arrestan a una inmigrante llamada Elvira Arellano, pero no puede detener a Osama bin Laden. El único pecado de Arellano fue limpiar aviones en el aeropuerto de Chicago. Ella no es enemiga de Estados Unidos, bin Laden, sí . La persecución está equivocada... Hay muchos norteamericanos que no saben todo lo que los inmigrantes contribuyen, y ése es un error que compartimos todos, por no comunicar bien el mensaje.
Pero se ataca al sector más débil de la población...
Estados Unidos, el país más poderoso del mundo, persigue a sus habitantes más vulnerables. Es terrible que un país fundado por inmigrantes esté persiguiendo a los más débiles. Y lo más terrible es la separación de las familias hispanas por leyes que no sirven... Llevo 25 años en Estados Unidos y nunca había visto tanta hostilidad.
¿Qué se puede hacer para provocar el cambio? La verdadera arma: votar. En las próximas presidenciales habrá 12 millones de votantes hispanos. Es decir, por cada votante hispano hay un indocumentado y este votante hispano es embajador de ese indocumentado. Se trata de hacernos ciudadanos y de votar por personas que nos defiendan y nos entiendan.
Has escrito sobre la agenda latina... ¿qué te sorprende de esa agenda en este país hoy? Yo esperaba que Estados Unidos se enamorara de los hispanos.Pero nos encontramos en lo opuesto. Es como que te quieres casar con tu novia y la insultas. Me parece que los políticos nos van a necesitar. Y me sorprende que no se den cuenta de que los latinos somos la novia y que tendremos el voto final. Vendrán de rodillas a pedirnos el voto.... Lo que yo le añadiría a la agenda latina es que no medí entonces la furia y el odio antiinmigrante que hay hoy en Estados Unidos.
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