EN DC. Janet Murguía, presidenta de NCLR, durante el lanzamiento del estudio, el 31.
Un estudio lanzado por el Consejo Nacional de La Raza estudió 500 casos de menores separados de sus familias
Por Daniel Gilbert
Especial para el Tiempo Latino
Steve Joel es un fervoroso partidario del programa federal de educación “Que Ningún Niño Quede Atrás”.
Pero este superintendente de escuelas en Grand Island, Nebraska, se frustró con el mismo gobierno cuando agentes irrumpieron el año pasado en una planta procesadora local, arrestando a indocumentados, y “dejando atrás” a muchos niños... sin padres.
Joel relató su experiencia en un panel el 31 de octubre realizado en el edificio de la National Press Club, en Washington, DC donde se presentó un informe sobre el impacto que las redadas migratorias han tenido en los niños.
El estudio del Urban Insitute, encargado por el Consejo Nacional de la Raza (NCLR), examinó las consecuencias de tres redadas de gran escala en Grand Island; New Bedford, Massachussets; y Greeley, Colorado, en las que 912 personas fueron arrestadas, afectando en forma directa a 506 niños. Hay aproximadamente 5 millones de niños nacidos en los Estados Unidos que tienen un padre indocumentado, reportó el instituto.
“Los ingresos de las familias se desplomaron”, informó Rosa María Castañeda, quien personalmente entrevistó a familias afectadas por las redadas. “Algunas perdieron sus casas. Hubo un aumento en el hacinamiento, y la inestabilidad financiera se expandió a otras familias que acogían a los afectados”, explicó.
“El número de inmigrantes indocumentados detenidos en los centros de trabajo creció más de siete veces, pasando de 500 a 3.600 entre 2002 y 2006”, subrayó Janet Murguía, presidenta de NCLR.
La redada es “definitivamente una táctica que estamos usando para frenar la inmigración indocumentada”, afirmó Pat Reilly, una vocera para los Servicios de Aduanas y Migración (ICE, por sus siglas en inglés). “Envía el mensaje de que tú podrías ser detenido en cualquier momento”, dijo Reilly a El Tiempo Latino.
Pero Reilly enfatizó que el gobierno es “sumamente consciente” de que muchas de las personas arrestadas son padres de familia, y tiene una práctica de poner en libertad condicional los arrestados que pueden comprobar que son los exclusivos guardianes de un niño.
Sin embargo, el Reverendo E. Roy Riley, Jr., presente en el lanzamiento del nuevo estudio, criticó la posición del ICE .
“No le hacen ningún favor a las familias. Ellas vinieron a este país, en donde creen que sus niños están seguros y no es así”, dijo.
La Raza también denunció que en la mayoría de los casos el gobierno no avisó a los consulados sobre el arresto de los trabajadores.
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