ACCIDENTE. Investigadores analizaron fracturas en el cuerpo del faraón y los carros que estaban en su tumba para sostener la hipótesis de muerte.
Nuevos estudios revelan que el joven faraón habría muerto al caer de un carro y no por asesinato
El Tiempo Latino/EFE
Muchas leyendas se han construido en torno a la figura del faraón Tutankamón, quien murió con sólo 19 años. La momia fue descubierta en 1922 por el arqueólogo británico Howard Carter, en el Valle de los Faraones, cerca de Luxor. Desde entonces la tumba que fuera sellada hace tres mil año, permanece abierta y el cuerpo del monarca expuesto para intentar develar un misterio.
Las hipótesis sobre su muerte giraban hasta finales de los años sesenta sobre su supuesto asesinato. Pero desde 2005 un equipo de arqueólogos egipcios siguen otra pista que ofrece una muerte al malogrado Tutankamón menos violenta de lo que se pretendía. Un documental de Channel Five muestra las últimas investigaciones que parecen querer concluir con las leyendas que se forjaron sobre el faraón que se convirtió tras su muerte en uno de los más famosos de aquella enigmática civilización.
Lo que todos los investigadores siempre han estado de acuerdo es que fuera accidente o asesinato, su muerte ocurrió cuando el faraón se encontraba conduciendo un carro durante una cacería. Para unos fue un complot urdido por su visir Ay y el general Horemheb, quienes alparecer ya antes habían intentado envenenarle.
En 1992, el investigador Dennis C. Forbes apuntó que Tutankamón pudo haber muerto como consecuencia de una caída desde su carro y que el torso aplastado con el que fue momificado, podría haber sido consecuencia del paso de otro carro por encima suyo, lo que explicaría la falta de algunos huesos del pecho de la momia.
Un equipo internacional estudió la misma pista en 2005. Para ello se realizaron cerca de 17.000 imágenes tomadas por escáner. En aquella ocasión descubrieron una profunda fractura en la pierna izquierda que podía haber sido la causante de su muerte por infección. Por el tipo de lesión, los investigadores llegaron a la conclusión que esta fractura era completamente compatible con un accidente del carro.
“No sabemos cómo murió el monarca, pero estamos seguros de que no fue un asesinato”, dijo en aquel momento Zhai Hawass, presidente del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto. “El caso está cerrado, no debemos molestar más al rey”, concluyó. Sin embargo el maltrecho faraón continuó sin poder disfrutar de la paz de su sarcófago.
Ahora nuevas pruebas develadas en un documental, parecen confirmar el accidente de carro y descartar los complots contra su vida. El estudio ha sido realizado en este caso sobre los carros que se encontraban desmontados en la tumba del faraón. Para la investigadora del Museo de El Cairo Nadia Lekma, éstos podrían haber sido utilizados con frecuencia y no sólo en ceremonias.
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