SEGURA. Irma Monterroso, del programa móvil de la clínica Whitman Walker dice que hay menos margen de error con la prueba de sangre.
El consultorio móvil de la clínica Whitman Walker regresó a los examenes rápidos de sangre. Dice que son más seguros que los orales
Por Milagros Meléndez-Vela
El Tiempo Latino
La clínica Whitman Walker, una de las proveedoras de salud más grandes del área metropolitana que asiste a pacientes con VIH, regresó al uso de las pruebas rápidas de sangre por ser más seguras, dijeron voceros.
“En el pasado hemos tenido algunos problemas con los resultados de las pruebas rápidas orales”, dijo el lunes 2 de julio Regina Newkirk, portavoz de la clínica.
En ciertas ocasiones, personas que se sometieron al examen de la prueba rápida bucal en la clínica dieron como resultado positivo en los exámenes preliminares del VIH, sin ser siquiera portadores.
Razón por la cual la Whitman Walker prefirió hace un año regresar al método convencional del pinchazo de sangre en el dedo y dejar de lado la opción más cómoda: la paleta con un algodón entre las encías.
La prueba rápida oral, aprobada en marzo de 2004 por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), tiene un margen de error más alto que el de la sangre.
“El margen de exactitud de las pruebas de sangre es de 99,7 por ciento en comparación con el 97,3 por ciento de la prueba oral”, explicó Irma Monterroso, coordinadora del programa móvil de la clínica.
Hace dos años, un caso en Nueva York, alertó al público sobre los resultados erróneos. Un hombre salió positivo en el test oral y luego negativo en el segundo.
Pese a estos casos, expertos defienden la exactitud de las pruebas y enfatizan que tanto los exámenes rápidos bucales o de sangre son pruebas preliminares. De resultar positivos aún se requiere un segundo examen de sangre más profundo, que es el que da el resultado más definitivo.
La clínica Whitman Walker prefiere no hacer pasar malos ratos a las personas que con el test oral tendrían más posibilidad de salir positivos en la fase preliminar sin que realmente estén infectados.
“Por eso ahora usamos la estrategia de la sangre, especialmente con los clientes de la unidad rodante porque se nos hace difícil darle seguimiento por lo mismo que las pruebas se hacen en la calle”, agregó Monterroso.
La clínica advierte que no descarta del todo los exámenes orales. Éstos se realizan en los consultorios locales. “Allí es más fácil tener un registro de los clientes y darles seguimiento”, dijo Monterroso.
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