Decoración imprescindible antes
de pensar en vender
Detalles. Pequeños cambios en la fachada y en el jardín permiten que la vivienda sea más atractiva.
Elementos simples como plantas y colores de la pintura determinan el aspecto de la casa
Por Mary Ellen Slayter
The Washington Post
En los últimos tres años, Dalit Lev-Arey Margalit y su familia, pusieron gran esfuerzo en arreglar su casa de Fair Oaks. Ahora que quieren venderla. Sin embargo la inquietud surge cuando se trata de saber si las personas que entren en la casa podrán ver el resultado de ese arduo trabajo que habían hecho para embellecerla y arreglarla.
“La casa está escondida”.dijo Trish Atkins, de Jordan Honeyman Landscape Architecture, del Distrito. De hecho, cuando ellos llegaron a verla, advirtieron que árboles gigantescos escondían el frente. A ellos se sumaba un arreglo de pintura en colores bronce y marrón, que la hacían sobresalir menos aún.
Pero la casa de Margalit no está sola en esta situación sino que es un problema común del vecindario, comentó el decorador. “Todas las casas se parecen”. Un fenómeno que la hace difícil para la venta, especialmente en un momento en el que el mercado es de los compradores.
Pero cuando Atkins, y su colega, Steve Daigler, recibieron la consulta de la familia, ambos ofrecieron sus servicios y su experiencia para ayudar a vender la casa de Margalit.
El trabajo propuesto iba a costar alrededor de $4.500. El tiempo previsto para hacer todo el arreglo lo calcularon en alrededor de un par de fines de semana para completarlo.
La cantidad sonaba razonable, dado que varias de las casas en el vecindario lograron venderse recientemente entre $·540.000 y $680.000.
La mayor parte del trabajo es del tipo “hacerlo-uno-mismo”, por más que el arreglo de los árboles debe ser encomendado a expertos.
Limpieza del árbol, una muestra de arce japonés Laceleaf (Acer palmatum dissectum) necesita un recorte selectivo, “que no lo haga parecer una cosa extraña”, comenta Atkin. Un cerezo kwanzan, también necesita recorte.
Modernizar la entrada de asfalto fue otra de las proppuestas de los decoradores. Ahora parece “muy recogida”, dijo Daigler. “Desaparece en el camino”. Un sendero más ancho de piedras rectangulares, colocadas indistintamente en el borde, es más aceptable para la entrada.
Una maceta terracota con plantas diferentes, rodeadas de Liriope (Liriopi muscari “Big Blue”) añade color. Una pequeña mesa, junto a un sillón de madera tomado del portal, genera una escena agradable y acogedora que atrae al visitante y permite advertir el cuidado de la estética
Laureles Otto Luykens (Prunus laurocerasus´”Otto Luykens”), situados junto a la casa, restan importancia a los cimientos, y ofrecen un fondo adecuado para colocar otras plantas que también sirven para decorar y mejorar el aspecto del frente.
Un árbol de madera de madreselva rojiza (Lonicera x heckrottii “Goldflame”), también podría rematar el encuadre de la entrada del garage.
Romper con el marrón fue otra de las prorpuestas de los decoradores. Por lo general, el exceso de marrón en una fachada entristece y opaca.
Daigler sugirió arreglar los colores de manera que los tonos de las piedras sobresalieran y se advirtiera el contraste.
Como la casa se pondrá a la venta en el mercado en el otoño, Daigler y Atkins sugirieron plantas con colores que imperen al final de la estación. En la lista incluyeron mirtos Tuscarora (Lagerstroemia x “Tuscarora”) y rosas “Blushing Knockout”.
Armonizar la siembra es otra de las consignas que apunta a establecer un diseño coherente y atractivo. En lugar de alternar las azaleas rojas y blancas, conviene colocarlas en grupos de un solo color, en un cantero grande y curvado. De esa manera se sentirán más conectadas, dijo Daigler, “en vez de parecer pirulís”.
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