REFORMA. Los cambios y arregos que se realicen dependerán del propósito de los dueños.
Con el aumento del tamaño de los autos van perdiendo utilidad y se transforman en nuevos cuartos.
El Tiempo Latino/CL
En la última década, la idea del “coche familiar” ha experimentado un cambio sustancial. En la actualidad las furgonetas han cedido terreno a los minivans y los vehículos deportivos utilitarios (SUV). Tal transformación no sólo ha implicado un impacto en el presupuesto de los choferes a la hora de abastecerse de gasolina, sino también un cambio sutil en la forma en que los propietarios utilizan sus viviendas.
Como los vehículos aumentan cada vez más de tamaño, los garajes van perdiendo su utilidad. A menos que la vivienda se haya construido en la última década, hay muchas probabilidades de que el garaje no sea lo suficientemente grande como para albergar el SUV o minivan promedio de hoy.
Esto ha provocado que numerosos propietarios de casas busquen maneras de utilizar el garaje de otra forma. Y a la hora de renovarlo, existen opciones ilimitadas. Sin embargo, hay que tomar en consideración algunos elementos antes de enfrascarse en un proyecto de esa envergadura
En primer lugar, la electricidad. El aspecto más positivo en la conversión de un garaje es su similitud con un lienzo en blanco para un pintor, pues ofrece infinitas posibilidades y pocas restricciones. Los garajes se han convertido en salones de recreación, oficinas, talleres y en otras tantas funciones.
Independientemente de lo que cada uno se proponga hacer, se necesitará bastante electricidad, tanto para convertir el garaje como para utilizarlo una vez terminada la obra. Es conveniente asegurarse de instalar bastantes conectores para evitar al máximo el uso de extensiones gruesas. Una regla de oro en ese aspecto es instalar un conector cada tres pies. Esto permitirá reorganizar la habitación más adelante, o incluso habilitarla para otra función.
El espacio de almacenamiento es otro punto fundamental en el garaje. Muchos están repletos no sólo de herramientas, sino también de latas de café llenas de tornillos y tuercas y una serie de objetos acumulados en las estanterías cuya utilidad es cuestionable.
Sin embargo, algunos sí son importantes y no se pueden desechar. El problema es que con frecuencia no se presta atención a su existencia, más aún si el garaje se está transformando en oficina o salón de recreación. En esa situación, que guarda gran similitud con la renovación de una cocina, se podría considerar la instalación de gabinetes, gracias a lo cual el garaje puede servir de almacén, pero con una mejor apariencia.
La instalación de pisos en el nuevo garaje dependerá en gran medida del propósito que se quiera lograr.
Pero más allá de los propósitos de uso es muy posible que se desmantele (o se cubra al menos) el piso de concreto. En el caso de una oficina, se instalará además una alfombra, mientras que en un salón de recreación o de artes manuales, el vinilo podría ser la mejor alternativa. Pero hay que dejar que la finalidad del garaje sea la que señale el camino a seguir.
2200 Wilson Blvd., Suite 201, Arlington, VA 22201
Tel: 703.527.7860 FAX: 703.527.0369