AYUDA. Voluntarios de Hogar Hispano en Arlington durante un taller de ciudadanía el 26 de enero.
Las solicitudes
El ansia por hacerse ciudadano golpea a las jurisdicciones:
En julio de 2007, la oficina de inmigración de Baltimore recibió 4.549 solicitudes de ciudadanía: en el mismo mes en 2006 se habían recibido 1.374.
En la oficina de Washington, que maneja solicitudes del Distrito y el Norte de Virginia, se pasó de 1.453 solicitudes en julio de 2006 a 7.192 en julio de 2007.
En Maryland, cuyos papeles van a Baltimore, el proceso puede demorarse 14 meses. En el sur de Virginia, cuyos papeles van a Norfolk, se puede esperar 14,6 meses. Y en el Norte de Virginia y El Distrito, 14,7 meses.
Entre octubre de 2006 y septiembre de 2007, el USCIS recibió 1,4 millones de solicitudes de ciudadanía: casi dos veces más que en el período anterior. De ellas, 460.000 llegaron en julio.
El USCIS busca reducir a cinco meses el proceso para el año 2010.
Los inmigrantes del área metropolitana de Washington son los que más tienen que esperar
El Tiempo Latino
Redacción
La reciente avalancha de peticiones de ciudadanía ha generado una pesadilla burocrática en la agencia federal que maneja el tema. Las listas de espera son enormes. Y los inmigrantes que solicitan su ciudadnía en el área metropolitana de Washington son los que sufren las consecuencias de un proceso más lento en todo el país. El más rápido: Omaha.
Según estimados del U.S. Citizenship and Immigration Services (USCIS) tomará un promedio de entre 13 a 15 meses procesar todas las peticiones. En Omaha serán sólo cinco meses.
La región de Washington lidera la lentitud burocrática: los solicitantes de Maryland, cuyos papeles van a Baltimore, pueden esperar una demora de 14 meses. Los solicitantes en el sur de Virginia, cuyos papeles van a Norfolk, deberán esperar más: 14,6 meses.
Pero quienes aspiren a la ciudadanía en el Norte de Virginia y el Distrito son los que sufren la mayor lentitud del país: 14,7 meses.
“Uno pensaría que al estar en DC se disfrutaría de las ventajas de estar cercano al gobierno federal, pero no es así”, expresó William Ramos, director de la oficina de Washington de la National Association of Latino Elected and Appointed Officials.
Pero la agencia federal de ciudadanía dice que no hay mucho que ellos puedan hacer para resolver el problema.
“Podría parecerle injusto a alguien la disparidad entre los que solicitan la ciudadanía en una localidad pequeña y una zona como Los Angeles, Washington o Dallas”, dijo Bill Wright, vocero del USCIS. “Pero si hay más solicitudes en Washington, no podemos hacer nada. Todo está basado en la demanda y en los recursos que tenemos disponibles”.
“Votaré la próxima vez, si estoy vivo”, comentó Apolonio Marín, jubilado de 69 años, residente en Reston y de origen nicaragüense. Marín solicitó su ciudadanía en junio de 2007, junto a su esposa e hijo. Todavía esperan.
“Mi mayor preocupación era poder votar. Me siento desilusionado”, añadió Marín, quien enseña español en el Hogar Hispano de Catholic Charities en Falls Church.
Según analistas y oficiales del USCIS, la avalancha en las peticiones de ciudadanía se debe a tres factores: el incremento de las cuotas, el interés por las elecciones presidenciales y la reciente tensión migratoria.
En julio de 2007, el costo de una solicitud pasó de $410 a $675. Y entre octubre de 2006 y septiembre de 2007, el USCIS recibió 1,4 millones de solicitudes de naturalización: casi dos veces más que en el período anterior. De ellas 460.000 llegaron en julio.
Oficiales del USCIS dijeron que están enfrentando el problema de la acumulación de solicitudes de ciudadanía empleando más personal y ampliando los horarios para entrevistas.
Voceros de la agencia aseguraron que se busca reducir a cinco meses el proceso de naturalización para el año 2010.
En febrero, las oficinas de Baltimore abrieron un sábado al mes para las entrevistas. La oficina de Washington, ubicada en el condado de Fairfax, comenzó este mes la misma iniciativa.
Y mientras se ajustan los tiempos de la burocracia federal, la comunidad latina lidera la marcha y las ansias hacia la ciudadanía.
A nivel nacional, el Consejo Nacional de La Raza (NCLR, por sus siglas en inglés), en alianza con organizaciones y medios de comunicación a nivel federal y local, lanzó la campaña “¡Ya es hora! ¡Ciudadanía!” para estimular a la comunidad “a tomar acción, involucrarse y hacerse ciudadanos”.
En la región ya se han organizado cuatro talleres de información, asesoría y ayuda inmediata para que los asistentes iniciaran el proceso de la ciudadanía.
“A través de la primera fase de la campaña ‘Ya es hora’ logramos que alrededor de mil personas solicitaran ciudadanía en los talleres que llevamos a cabo en Casa de Maryland y Hogar Hispano en Virginia, dos en cada localidad”, dijo Laura Anduze, portavoz y coordinadora de alcance comunitario de NCLR.
“Ahora nos encontramos de lleno en la segunda fase, que titulamos ¡Ya es hora! ¡Ve y Vota!, mediante la cual nuevamente contamos con el apoyo de organizaciones comunitarias para llevar a cabo la inscripción de votantes”, añadió.
Explica Anduze que “el primer evento de la campaña por el voto, se llevará a cabo el 8 de junio durante el Festival de Chirilagua, donde contaremos con la colaboración de Pedro Biaggi de Radio El Zol y la agrupación sindical Inquilinos y Trabajadores Unidos, entre otros”.
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